Acer Chromebook: Mitos falsos y usos reales para estos portátiles asequibles | Tecnología

Chrome OS es un sistema operativo prácticamente desconocido por el gran público en España, pero goza de una amplia aceptación en el ámbito educativo y está comenzando a asentarse en los entornos corporativos.

El principal motivo para su aceptación en estos entornos específicos es su gran versatilidad y facilidad de uso, así como un precio de salida considerablemente más asequible que sus homólogos con Windows 10 o macOS.

La única diferencia entre un Chromebook y los portátiles «normales» es el sistema operativo. Por todo lo demás, los Chromebook de Acer son portátiles fabricados con la misma calidad y componentes de última generación que cualquier otro portátil con Windows 10.

El desconocimiento del funcionamiento de los Chromebooks ha generado una serie de mitos basados en la falta de información y en conceptos extraídos de las primeras versiones de Chrome OS, cuando este se encontraba en proceso de desarrollo, pero que poco tienen que ver con el Chrome OS que encontramos en los Chromebook actuales. Estos son algunos de esos mitos falsos sobre los Chromebook.

No necesitas conexión a internet constante para usarlos

Los Chromebook utilizan Chrome OS, que es esencialmente un sistema operativo basado en el entorno de ejecución del navegador Chrome producido por Google.

Al hablar de un navegador como sistema operativo el usuario puede pensar que el portátil solo va a estar operativo mientras cuente con una conexión a Internet y que necesita de la sincronización constante de los servicios en la nube.

En honor a la verdad, esto fue cierto en las primeras versiones de Chrome OS, donde se buscaba un sistema siempre conectado donde el componente local tuviera menos peso que los servicios en la nube. Sin embargo, ha llovido mucho desde eso, la propia nube ha evolucionado y lo que antes solo eran servicios en línea, ahora también tienen una fuerte presencia en local.

Servicios emblemáticos de la nube, como las aplicaciones de ofimática de Google, que en principio se centraban íntegramente en la nube, pero por las necesidades del mundo real se han ido bajando de la nube y permiten trabajar offline.

Este cambio con respecto a las primeras versiones ha generado algunos movimientos en el hardware de los Chromebook que han incrementado la capacidad de almacenamiento interno haciendo posible almacenar la información de forma local generando tus propios archivos.

Los Chromebook de Acer mantienen la esencia de los primeros Chromebook apostando fuerte por la movilidad. Buena muestra de ello son sus excelentes prestaciones en conectividad durante la movilidad integrando los últimos protocolos de conectividad WiFi y Bluetooth.

Los Chromebook han sido desarrollados por y para la movilidad, por lo que la autonomía tiene una gran importancia en el diseño. Por ello, la evolución hacia el uso offline del portátil en movilidad también ha traído un incremento en la autonomía de su batería alcanzando hasta 10 horas de uso en los modelos más básicos, como el Acer Chromebook 311 o las 15 horas de autonomía que permiten los nuevos Acer Chromebook Spin 311.

Es decir, para usar un Chromebook no necesitas estar permanentemente conectado a Internet, puedes trabajar perfectamente en movilidad durante muchas horas sin estar conectado a ninguna red. Eso sí, cuando quieras conectarte, podrás hacerlo utilizando las conexiones más rápidas y estables gracias a la optimización de estos equipos para la conectividad.

Más que un navegador, es un sistema operativo completo

La llegada de Chrome supuso un antes y un después en la concepción de la navegación. Pero el concepto de Chrome OS, a pesar de estar basado en el mismo principio, va mucho más allá permitiendo gestionar todos los aspectos del uso del portátil tal y como hacen Windows 10 o macOS.

De nuevo nos encontramos ante un mito generado sobre el funcionamiento de Chrome en sus inicios, que poco o nada tienen que ver con el desarrollo actual del sistema operativo de Google.

Lo que hace algunos años eran poco más que vínculos o enlaces con servicios en la nube, hoy se ha convertido en un completo sistema operativo capaz de gestionar de forma eficiente los recursos de hardware, como el uso de portátiles con pantallas táctiles o todo tipo de conectores como USB de tipo C, e instalar aplicaciones locales para mejorar la productividad al usar los portátiles Chromebook.

Un ejemplo lo encontramos en la gestión de las actualizaciones del sistema, en las que, en lugar de limitarse a una sincronización bloquee el equipo durante un tiempo determinado, todo el proceso de descarga e instalación de la nueva versión del software se lleva a cabo en segundo plano sin que el usuario vea interrumpido su trabajo con el portátil.

Durante ese proceso ambas versiones conviven en el mismo portátil, pero hasta el siguiente reinicio no entra en acción la nueva versión, de modo que el portátil siempre se mantiene actualizado sin que el usuario vea interrumpida su experiencia de uso. Simplemente enciende su Chromebook y en unos segundos ya puede trabajar con su portátil.

La esencia de los Chromebook es precisamente esa, la de obtener un portátil muy rápido y optimizado con una interfaz muy intuitiva y fácil de usar. Tan fácil como un navegador web, pero con todas las opciones de configuración y funciones de un sistema operativo completo.

Portátiles asequibles que no escatiman en hardware

Esa ha sido una de las directrices principales de Google a la hora de idear un sistema operativo como Chrome OS y se ha mantenido hasta nuestros días: los Chromebooks son unos portátiles mucho más asequibles que sus homólogos con otros sistemas operativos.

Esto no significa que en su fabricación se escatime en el hardware, pero sí necesita muchos menos recursos para que el sistema operativo se mueva con fluidez.

En el nutrido catálogo de Chromebooks de Acer encontramos hardware para todos los gustos y necesidades. Desde los más modestos equipos como el Acer Chromebook 314 con procesadores Intel Celeron, perfectos para estudiantes o personal docente; hasta los orientados a usuarios profesionales y corporativos como los Acer Chromebook Spin 713 que equipan procesadores Intel Core i5 de 10ª generación.

¿Tendré el software que necesito?

Es una de las primeras preguntas que se hacen los usuarios que se acercan a este sistema operativo y uno de los principales mitos falsos que se generaron en torno a Chrome OS.

El soporte de software es fundamental para cualquier sistema operativo porque, por muy bueno y fácil de usar que este sea, ¿de qué sirve si el usuario no dispone de las herramientas que necesita en su día a día?

Ningún inicio es fácil y el de Chrome OS tampoco lo fue. Es cierto que en sus orígenes las herramientas de software disponible eran muy limitadas. Pero una década más tarde el panorama es muy diferente gracias a la transversalidad del código que forma Chrome OS.

Además de las apps y servicios nativos, disponibles en forma de extensiones o aplicaciones en la nube que abanderaron los inicios de Chrome OS, el kernel Linux sobre el que se ha desarrollado Chrome ofrece compatibilidad total con las aplicaciones de Android, obteniendo un acceso directo al enorme abanico de herramientas de software y juegos disponible en Google Play.

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¿Te preguntabas por qué un sistema aparentemente tan ligero necesitaba un procesador con la potencia de los Intel Core? La respuesta la encontramos en este “corazón” Linux, que hermana a Chrome OS con otras distribuciones de Linux, abriéndole la puerta a aplicaciones de software libre mucho más potentes ofreciendo soporte para herramientas de productividad, diseño, educación y entretenimiento como Netflix.

En su empeño por avanzar en ese camino de transversalidad en el software, Chrome OS está colaborando con compañías de software tan potentes como Adobe, incluso ha desarrollado una versión en la nube de su Photoshop o Lightroom; con Microsoft para utilizar las herramientas empresariales de Microsoft 365 e incluso con VMWare para crear entornos de virtualización en el que ejecutar aplicaciones de Windows en Chromebook.

El mito de la falta de herramientas y aplicaciones en Chrome OS ya no se sustenta y en la actualidad la oferta de software disponible para esta plataforma es muy grande tanto en cantidad como en calidad.

Seguridad sin aditivos

La seguridad es otro de los puntos fuertes de Chrome OS frente a otros sistemas operativos. Es un sistema que se ha desarrollado desde cero en plena era de Internet pensando en un entorno de conectividad y movilidad, teniendo en cuenta los riesgos que ello conlleva para la seguridad.

Tampoco hay que olvidar que se trata de un sistema basado en un kernel Linux, con la robustez y seguridad que ello conlleva. Cada aplicación se ejecuta en un entorno aislado del resto, de forma que las hipotéticas vulnerabilidades de una aplicación no pondrían en riesgo la seguridad del resto de aplicaciones o del propio sistema.

Para reforzar esa seguridad los Chromebook de Acer orientados a la productividad como los Acer Chromebook 714 integran sistemas biométricos para la identificación del usuario para que esa seguridad no se limite a las aplicaciones, sino que también se extienda a la protección de los datos privados del usuario.

En la actualidad Chrome Os se posiciona como un sistema operativo maduro y los Chromebook de Acer se han convertido en una alternativa muy asequible para todo tipo de usuarios: desde familias o internautas ocasionales, a estudiantes o usuarios profesionales. Hazte con tu Acer Chromebook desde su tienda online oficial.

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