Amazon, Starlink y One Web: la carrera por inundar la órbita de satélites que ofrecen internet a todo el mundo | Tecnología

Si un extraterrestre intentará visitar nuestro planeta, lo primero que vería son los miles de satélites que dan vueltas y vueltas a nuestro alrededor. La carrera por llevar internet hasta el último rincón del planeta está poniendo a prueba los límites de nuestra órbita. 

A finales de julio, Amazon consiguió la aprobación de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de los Estados Unidos. Ya tiene luz verde para emprender su proyecto Kuiper y lanzar sus 3.326 satélites al espacio, pero no es la única que tiene este objetivo en mente. 

Otras empresas como OneWeb y Starlink están también en esta competición sin precedentes. Competición que de momento no está muy reñida y encabeza Starlink de Elon Musk la cual ya ha lanzado más de 300, pero cuyo objetivo son 42.000 satélites

Le sigue OneWeb aunque muy por detrás, la startup había lanzado unos 74 satélites al espacio cuando en marzo tuvo que declararse en bancarrota. Se desvanecía así un proyecto que pretendía poner en órbita más de 600 satélites y que estarían acompañados de más de 40 estaciones terrestres para permitir la comunicación directa con ellos. 


Elon Musk envía un tuit por primera vez desde los satélites de Internet Starlink desarrollados por SpaceX

Mientras OneWeb se centra en mantener operativos los 74 satélites que ya tiene en el espacio y en encontrar más financiación para poder continuar con el proyecto, le llega el turno a Amazon. La compañía de Jeff Bezos aún tiene que detallar muchos aspectos del proyecto, pero la aprobación de la FCC era el impulso que necesitaban. 

Su objetivo es que de los 3.236 satélites, 784 satélites estén a una altura de 590 kilómetros, 1.296 a 610 kilómetros y 1.156 satélites se sitúen a 630 kilómetros. Esta última cifra ha llamado la atención por ser mucho más baja que la propuesta por el proyecto de Elon Musk, Starlink

Con todos esos satélites, Amazon pretende ofrecer cobertura al 95% de la tierra a largo plazo. Sin embargo, todavía hay muchas incógnitas sin resolver en el proyecto de Amazon, como cuál será el cohete que les llevará hasta esa altura, puede que sea uno de Blue Origin, otra empresa de Bezos. Mientras siguen buscando candidatos para algunos de los empleos que se necesitan en este proyecto y para el cual van a invertir hasta 10 mil millones de dólares.

Todavía hay demasiados lugares donde el acceso de banda ancha no es confiable o donde no existe en absoluto. Kuiper cambiará eso» explica Dave Limp, vicepresidente senior de Amazon.  En principio el acceso a Internet se ofrecerá a través de terceras partes, aunque Amazon podría querer ofrecer el servicio directamente y usarlo en su nuevo servicio de computación en la nube.

Llevar internet a una gran parte del planeta también es el objetivo de Starlink, una de las más famosas en esta nueva carrera espacial. No sólo se la conoce por ser una de las muchas empresas de Elon Musk, sino porque sus satélites han sido protagonistas de una gran polémica. La construcción de estos satélites incluye grandes paneles solares que están reflejando la luz solar de vuelta a la Tierra y los astrónomos han puesto el grito en el cielo alertando que podrían ser más brillantes que algunas estrellas y esto entorpecería los estudios sobre el espacio y la observación del cielo nocturno que a tantos nos encanta.


Amamos y necesitamos la tecnología pero, ¿somos conscientes de los residuos que genera? La basura electrónica es un gran problema. Vamos a ver a dónde va la chatarra tecnológica que termina en los vertederos o en los centros de reciclaje, y qué se hace con ella.

No hay mal que por bien no venga, mientras Elon Musk asegura que no es un problema, muchas personas se han aficionado a seguir por el espacio a los satélites de su empresa, incluso, existe una herramienta con la que saber cuándo va a pasar por encima de tu casa y poder verlos. 

Pero este no es el único problema, el aumento de satélites en la órbita terrestre crea la posibilidad de que convirtamos la órbita de la Tierra en un terrible basurero espacial al igual que estamos haciendo en algunas regiones del planeta. Por eso la FCC pide a las compañías que en sus informes indiquen qué pasaría con esos satélites una vez se acabe su vida útil y dejen de funcionar. 

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