Asus ROG Zephyrus Duo 15, análisis y opinión | Tecnología

Asus es una de las compañías más importantes en lo que al hardware gaming se refiere. Son muy conocidos como ensambladores de tarjetas gráficas y desarrolladores de placas base para todos los segmentos, pero también por sus dispositivos tanto en forma de portátiles como, más recientemente, móviles gaming.

Los taiwaneses tienen dispositivos y productos que buscan adaptarse a los bolsillos y necesidades de cada usuario, pero a veces lanzan un producto que se desmarca y se convierte en una demostración de fuerza. Así, por ejemplo, tenemos el ROG Phone III con su pantalla de 144 Hz o el Snapdragon 865+, pero también productos aspiracionales como el ROG Zephyrus Duo 15.

Tenemos entre manos este último portátil tope de gama de Asus, una demostración de músculo y de lo que pueden hacer tanto en el terreno del hardware como del software. Hemos disfrutado de videojuegos al más alto nivel durante estas últimas semanas y, a continuación, os contamos nuestra opinión en el análisis del Zephyrus Duo 15, la bestia gaming con dos pantallas.

  Zephyrus DUO 15
Pantalla principal Panel de 15,6″ antirreflejos | Resolución de 3.840 x 2.160 píxeles | Panel IPS con certificación Pantone | Tecnología G-Sync a 60 Hz
Pantalla secundaria Panel de 14,1″ | OLED con resolución 3.840 x 1.100 píxeles | Táctil
Procesador Intel Core i9-10980HK
GPU Nvidia RTX 2080 Super
Memoria RAM 32 GB DDR4 a 3.200 MHz | 16 de ellos en placa
Almacenamiento 1 TB SSD NVMe PCIe 3.0
Batería Capacidad de 90 Wh | Adaptador de 240 W | Compatible con carga USB Tipo-C de 65 W
Conexiones físicas USB Tipo-C con DisplayPort 1.4 y Thunderbolt 3 | 2 USB Tipo-A Gen 1 | USB Tipo-A Gen 2 | HDMI 2.0b | 3,5 mm para micrófono | 3,5 mm para auricular/micrófono | RJ45
Conexión inalámbrica Wi-Fi 6 | Bluetooth 5.0
Sistema Windows 10 | Software Screen Xpert, Armoury Crate
Dimensiones y peso 36 x 26,8 x 2 cm | 2,4 kg
Precio  

Análisis del Asus ROG Zephyrus Duo 15 por apartados:

El monstruo gaming que parece un portátil normal y que necesita hacer concesiones

Y como siempre, empezamos el análisis del ROG Zephyrus Duo 15 hablando del diseño. Este tema es capital en la gama Zephyrus, ya que Asus estrenó la familia con el portátil más delgado con una GTX 1080 y una ventilación decente gracias a que al abrir la pantalla se creaba una abertura de unos milímetros, lo suficiente como para expulsar más caudal de aire caliente.

La filosofía en el Zephyrus Duo es similar. Por fuera, el portátil ha sido creado como una pieza para todos. Hablando con responsables de Asus España nos confesaron que la intención es que fuera una bestia por dentro, pero que al final los portátiles gaming no se venden solo a jugadores, sino también a profesionales que necesitan muchísima potencia y que no quieren los RGB exteriores ni en pintura. Para eso están los Asus Scar.

Así, contamos con un cuerpo de aluminio y magnesio de 2,4 kg de peso y un perfil de 20,9 milímetros. Es sorprendentemente delgado teniendo en cuenta que esconde dos pantallas y lo que lleva dentro. La tapa es de aluminio texturizado con un ribete que cambia de color dependiendo de cómo incida la luz y el logo de Asus ROG cromado sin RGB. 

Es muy, muy elegante y al estar cerrado nos permite ver parte de la superficie de apoyo en la que tenemos tres LED que indican el estado del equipo. Además, en nuestra opinión el reparto de puertos es inteligente, aunque podría haber sido mejor. Nos explicamos.

En la parte trasera tenemos un USB Tipo-A, el HDMI y el puerto Ethernet. Eso está bien, pero habría introducido también el puerto de carga propietario para no tener ese grueso cable en el lateral derecho junto a  los dos puertos de 3,5 mm parea micrófono/auriculares.

En la parte derecha tenemos el USB Tipo-C y otros dos USB Tipo-A y rodeando el equipo contamos con cuatro salidas de aire caliente. Si damos la vuelta al equipo tenemos unas delgadísimas rejillas de entrada de aire directamente al disipador y los dos altavoces.

Os parecerá que es poca entrada de aire, pero el truco está al abrir el equipo. Cuando lo hacemos tenemos ese efecto ‘wow’ característico de los Zephyrus. Tenemos una doble pantalla (la tradicional y la característica de los Asus Duo) que se inclina automáticamente unos 13º al abrir la tapa.

Esa inclinación permite que el aire fresco entre por unas rendijas superiores directamente a la GPU y a la CPU. Justo bajo esa pantalla contamos con un teclado de perfil bajo y el touchpad (el punto más negativo del equipo) en el lateral derecho.

No tenemos una zona para apoyar las muñecas, por eso Asus vende el Zephyrus Duo 15 con un reposamuñecas de goma que se ensucia fácilmente y que no resulta cómodo a la hora de trabajar en el sofá o en movilidad, realmente, aunque se agradece que esté en un escritorio.

Los marcos de la pantalla son reducidos, pero aunque el inferior es algo grueso por cuestiones de tamaño del equipo y para poder albergar esa segunda pantalla, no cuenta con una cámara web que muchos hemos infrautilizado hasta esta pandemia, donde le estamos sacando partido a base de bien.

El conjunto es premium y lo es por fuera, por dentro y desde el empaquetado, ya que la caja es extremadamente pequeña y elegante. Sí, la vais a guardar en un armario, pero la primera impresión es muy importante y en este caso no podría ser mejor. Da gusto cómo las compañías que trabajan con Windows cada vez ofrecen experiencias de unboxing mejores, tal y como Apple lleva haciendo desde bueno, desde casi siempre.

Ese primer Zephyrus no se diferencia demasiado del que tenemos en las manos si tenemos en cuenta que el teclado también estaba desplazado hacia abajo, que el touchpad estaba en la misma posición y que, aunque no tenía la doble pantalla, contaba con ese espacio en la parte superior del teclado que servía para la refrigeración.

Y, la verdad, me gusta que las marcas mantengan la identidad de sus productos no en el nombre, sino en el diseño.

Pantalla premium en todos los sentidos con 4K, G-Sync, certificación Pantone y panel mate

Hay dos modelos de Zephyrus Duo 15. Dependiendo del panel elegido tendremos FullHD con un refresco de 300 Hz o 4K con 60 Hz. Nosotros tenemos el modelo de 4K60 y, realmente, es el que queríamos porque considero que mejor jugar a 4K en ultra y 60 fps estables, si se puede, que hacerlo en una resolución menor y bajando parámetros para llegar a esa tasa máxima que luego no es soportada por un buen número de juegos.

La diagonal es de 15,6″ y el brillo es de unos 400 cd/m² bastante uniforme en nuestras pruebas y sin fugas de luz. Al ser mate no tenemos reflejos y aunque en el transporte público nos puede molestar algún rayo de Sol ocasional, en interiores -que es donde lo vais a usar siendo realistas- se ve realmente bien.

El tiempo de respuesta no es el más alto que hemos visto recientemente, pero esto es normal si tenemos en cuenta la resolución y esos 60 Hz. Para jugar, sin embargo, no vais a tener ningún problema. Ahora bien, ¿qué tal la calidad de imagen más allá de los números?

La respuesta es corta: excelente. El panel IPS ofrece unos muy buenos ángulos de visión y lo cierto es que los colores son contrastados y ricos. Hemos jugado muchos juegos diferentes para nuestras pruebas, algunos tan dispares en la paleta de color como Mafia Remastered -os dejamos en HobbyConsolas las primeras impresiones-, Flight Simulator –análisis– y Horizon Zero Dawn –análisis– y en todos hemos tenido una sensación de lo más positiva.

Los colores vivos unidos a la resolución 4K en una pantalla con esta diagonal, lo que otorga una gran densidad de píxeles, hace que la experiencia jugando sea espectacular y, además, nos permite no activar opciones como el anti-aliasing porque si ponemos la resolución 4K en 15,6″, realmente, no vamos a ver los bordes de los modelados en juegos.

Eso nos lo ahorramos, pero también la sincronización vertical. Y es que, el panel es G-Sync, lo que significa que tiene la tecnología propietaria de Nvidia para sincronizar la tasa de refresco de la pantalla a los fps que otorga la GPU en cada juego, eliminando el molesto tearing sin comer recursos, precisamente, de la gráfica.

La experiencia jugando es un auténtico placer, pero también a la hora de ver contenido y trabajar. Aunque para esto último vamos a sacar partido tanto a la pantalla principal como a la que tenemos justo debajo.

Pantalla secundaria que no es esencial para jugar, pero se agradece en el ámbito profesional

Y llegamos a la clave del Zephyrus Duo 15, la que está en el nombre y la que da todo el sentido a este ordenador. De no existir esta segunda pantalla, el Zephyrus no sería más que un portátil muy potente, pero es esta pantalla complementaria, que no secundaria, la que abre un nuevo horizonte de consumo y creación de contenido.

Se trata de un panel de 14,1″ que cuenta con una resolución 4K, pero en formato 21:6, aproximadamente. Esto nos deja una resolución de 3.840 píxeles en la horizontal y 1.100 píxeles en la vertical. La densidad de píxeles es más que correcta para esta pantalla y n o vamos a tener problema alguno de legibilidad.

Cuenta con una inclinación de 13º, algo que no tenía el anterior Asus Duo, cuya pantalla no se elevaba, y el acabado es mate. Sin embargo, pese a ese acabado mate, debido a su inclinación y dependiendo del ángulo desde el que incida la luz, tendremos más o menos problemas de reflejos.

Es un panel táctil que Windows 10 ve como una segunda pantalla. Podemos ubicarla donde queramos en un escritorio virtual, pero lo lógico es que vaya inmediatamente debajo de la pantalla principal para facilitar el paso de contenido de una pantalla a otra. Y es que, hay tres formas de sacar jugo a esta pantalla.

Estamos ante un portátil gaming, por lo que voy a hablar de las posibilidades -limitadas- de esta segunda pantalla en lo que al gaming respecta. Si sois creadores de contenido y hacéis streaming, sabéis que hay que tener dos pantallas: una para el juego y otra para la gestión del streaming y las redes sociales.

Lo que permite este portátil es llevar la experiencia del escritorio a cualquier lugar, con el juego ejecutándose en la pantalla principal y Twitter, OBS o Twitch, o las tres a la vez, en la pantalla inferior.

Entiendo ese uso, pero realmente no soy ese tipo de usuario y lo veo más como un recurso para un streamer que quiere hacer su trabajo desde cualquier sitio que como un sustituto del segundo monitor en un PC de sobremesa.

Como jugador, lo que más me llama es el uso de la segunda pantalla dentro del videojuego. Es algo muy limitado por el momento porque no depende de Asus, sino de que los desarrolladores den soporte a esta pantalla, pero Dying Light es un ejemplo de lo que se puede lograr. El juego viene de regalo con la compra del Zephyrus Duo y lo que permite es colocar el inventario en esa segunda pantalla.

Esto es muy interesante porque realmente te sumerges más en la aventura y es lo que Nintendo ya hizo con WiiU y la Nintendo DS: llevar elementos que manchan o estorban en la pantalla principal a la secundaria tanto para mejorar la inmersión como para facilitar la experiencia de juego. Lamentablemente, como decimos, solo está disponible en este título.

Otra forma de potenciar los videojuegos es mediante la app Overwolf que nos muestra estadísticas y consejos en tiempo real en juegos como DOTA 2, League of Legends, Valorant o CS:GO – descarga-. Es una forma de tener estadísticas detalladas de la partida en esta segunda pantalla y por mis pruebas doy fe de que funciona bien… y es un modo jugoso de dar vida a ese panel.

Ahora bien, el tercer modo (más allá de potenciando los juegos o las herramientas de streaming) es el que más me llama y para el que más he usado la pantalla: la productividad. Llevo unas semanas trabajando desde este equipo y lo que me ha permitido es no echar de menos -no demasiado- mi monitor de escritorio.

Tengo un 27″ QHD en el que entran varias aplicaciones a la vez tanto por tamaño como por resolución y lo que he podido hacer en el Zephyrus es colocar una o dos pestañas de Chrome en la pantalla principal mientras en la pantalla inferior tenía Slack, Gmail y otra pestaña de Chrome con Twitter, WhatsApp Web o YouTube.

Es muy orgánico llevar ventanas y aplicaciones de la pantalla principal a esta secundaria ya que el software de Asus automáticamente divide la pantalla en dos o tres ventanas y es como llevar otra app a otro monitor. El control táctil funciona para hacer scroll en esas apps y lo único que echo en falta es lo comentado hace unos párrafos, un poco más de inclinación de la pantalla para que sea más cómoda la visualización. Eso sí, hay que tener en cuenta que la precisión y fluidez del scroll no es como en un móvil/tablet, hablamos de Windows 10 y lo más seguro es que ese desplazamiento tenga algo de retardo.

¿Es necesaria esta segunda pantalla? No, necesaria no, pero como digo, es lo que da nombre al portátil y no es una característica que sobre. Realmente la vas a usar sea en juegos o en productividad. Ya he dicho cuál es mi caso, pero me imagino a un estudiante -con dinero, eso sí, porque el equipo es carísimo- teniendo Word o Google Docs en la principal mientras en la interior tiene ancladas Twitter y Spotify, por ejemplo.

Respecto al uso del software de Asus para gestionar la pantalla, tenemos apps recientes, una especie de multitarea como la de Android/iOS, la posibilidad de poner ahí una calculadora, algunos accesos directos a apps y ayudas con las teclas que más solemos usar. No es algo demasiado relevante, ya que al final lo que hago es llevar apps de la principal a la inferior y poco más sin pasar por esos controles táctiles dedicados, pero ahí están para quien los quiera utilizar.

Un rendimiento a la altura de sus tripas

Y llegamos a la salsa de cualquier portátil gaming. La belleza no está en el interior en este caso, pero la fuerza bruta desde luego que sí. El Zephyrus Duo 15 mantiene la filosofía de la familia tanto por fuera como por dentro y monta una RTX 2080 Super, 32 GB DDR4 a 3.200 MHz en Dual Channel y el Intel Core i9-10980HK.

Es un procesador bestial en todos los sentidos: 8 núcleos y 16 hilos con una frecuencia base de 2,4 GHz y un turbo de 5,3 GHz. Está desbloqueado y si queréis meteros en frecuencias y voltaje podéis juguetear de forma bastante segura con él desde una BIOS muy sencilla de utilizar.

Os dejamos una tabla de rendimiento y una comparativa con otros de los portátiles más potentes probados recientemente y con el Lenovo T730, un sobremesa con la RTX 2080:

  Zephyrus Duo 15 Lenovo Legion T730 RTX 2080 sobremesa HP Omen X 2S RTX 2070 Lenovo Y740 RTX 2080 Aorus 15 RTX 2070 Asus ProArt StudioBook RTX 3000 Asus Zephyrus G14 RTX 2060
3D Mark Time Spy 8.327 9.545 6.770 7.270 6.927 5.534 5.790
3D Mark Time Spy CPU 7.359 8.125 6.801 6.072 5.559 6.778 8.256
3D Mark Time GPU 8525 9.850 6.765 7.407 7.242 5.361 5.501
Geekbench 4 mono 5.944 6.980 5.278 5.382 5.425 5.283
Geekbench 4 multi 32.273 30.861 23.325 24.044 22.563 29.461
Geekbench 5 mono 1.313 1.338 1.163 1.193
Geekbench 5 multi 8.196 7.862 5.862 7.147
Cinebench R15 OpenGL 134,03 fps 151.57 fps 128,8 fps 124 fps 121 fps 196 fps 101,62 fps
Cinebench R15 CPU 1.835 1.440 1.206 1.125 1.045 1.228 1.673
Cinebench R20 4.193 3.437 2.857     2.734 3.794
PC Mark 10 5.938 6.867 5.921 6.088 5.829 5.396 5.482

El almacenamiento no se queda atrás y contamos con dos SSD PCIe configurados en RAID 0 de Samsung. Los portátiles más potentes, a veces, pinchan en el SSD al montar unidades lentas, pero aquí tenemos el PM981 de Samsung que cuenta con una velocidad destacable:

  Zephyrus Duo 15 Lenovo Legion T730 RTX 2080 sobremesa HP Omen X 2S RTX 2070 Lenovo Y740 RTX 2080 Aorus 15 RTX 2070 Asus ProArt StudioBook RTX 3000 Asus Zephyrus G14 RTX 2060
Lectura secuencial 3.556,20 MB/s 3.545,91 MB/s 3.173 MB/s 3.285 MB/s 2.929 MB/s 3.475 MB/s 1.876 MB/s
Escritura secuencial 3.442,09 MB/s 1.516,87 MB/s 2.654 MB/s 1.326 MB/s 1.537 MB/s 2.384 MB/s 1.079 MB/s

Ahora detallaremos la experiencia jugando, pero como os podéis imaginar, a la hora de trabajar no tenemos límite con este equipo tanto por el hardware de CPU+GPU como por la velocidad del SSD. He hecho de todo (como editar editar vídeo en 4K, fotografías pesadas por lotes de unas 100 fotos de entre 45-55 MB) y en ningún momento me he sentido estrangulado por el equipo.

He llegado a estar escribiendo a la vez que se exportan lotes de imágenes en Capture One con Spotify de fondo y mientras se subían vídeos a nuestros canales sin que el SSD me dijera «basta». En otros portátiles, con un par de acciones vemos cómo el SSD se pone al 100% de su capacidad de carga, pero aquí aguanta gracias a la fantástica velocidad tanto de lectura como de escritura.

De verdad, hemos hecho perrerías al equipo y esos más de 3.400 MB/s de escritura se portan genial. He estado descargando, de manera simultánea, juegos de Steam, Epic y Xbox mientras instalaba otros juegos y el SSD no estaba al 100%. Una auténtica locuda.

Os comentamos que Asus sabe que el usuario profesional también está interesado en este tipo de equipos y, desde luego, aquí tiene una suerte de PC de sobremesa, pero con batería.

Si queréis ampliar el equipo, en esta ocasión no os vamos a recomendar cambiar ni ampliar el SSD o la RAM porque lo que viene de serie es TOP, pero si queréis, podéis hacerlo fácilmente en ambos casos, aunque los tornillos no tienen el cabezal más universal del mercado, ojo.

Eso sí, debéis saber que de los 32 GB de RAM instalados, 16 están soldados a la placa y los otros 16 en una pastilla. Queda otra ranura libre para meter más RAM si la necesitáis, aunque con estos 32 GB no os vais a ver limitados en ningún momento. Al menos a corto y medio plazo.

Lo que os recomendamos es desinstalar el antivirus en cuanto tengáis configurado el portátil. Por acuerdos comerciales, el Zephyrus Duo cuenta con una versión de prueba de McAfee que nos notifica constantemente y que solo sirve para consumir recursos. Con el Windows Defender y sin meterse en sitios raros, y teniendo un mínimo de cuidado, vais sobrados en lo que a protección se refiere.

Jugar a 4K casi sin concesiones es posible en portátiles

Eso sí, esto es un ROG -Republic of Gamers- y sirve para jugar. Spoiler: sí, podemos jugar a 4K, 60 fps en muchos casos adaptando los juegos en parámetros medios-altos y ultra, pero en casi todos los juegos podemos jugar a 4K30 con G-Sync en Ultra.

El procesador es una auténtica bestia, pero la GPU no se queda atrás. La RTX 2080 Super Max-Q cuenta con 8 GB de memoria GDDR6, una interfaz de 256 bits y una frecuencia de 1.375 MHz. Además, cuenta con la tecnología Optimus de Nvidia que permite que el PC salte de forma efectiva entre la GPU integrada en el procesador y la discreta para consumir menos energía cuando realmente la potencia de la RTX no sea necesaria.

Como siempre, hemos escogido una variedad de juegos que saquen partido al hardware que tenemos entre manos. Títulos como StarCraft, The Witcher 3 y Overwatch son exigentes con el SSD, la CPU y la GPU. DOOM y Destiny 2 son de los que mejor ilustran el poder de la GPU, así como un Gears 5 con el pack de megatexturas 4K y, claro, juegos con ray tracing.

Y es que, cuando hablamos del juego de próxima generación tenemos que mencionar el ray tracing, la tecnología de trazado de rayos que permite lograr una mejor inmersión gracias a una simulación más realista de la luz ambiental. Para esto usamos Metro Exodus y Battlefield V.

Os dejamos la tasa de fps media de cada juego y comparamos con el rendimiento de otro equipo preparado para el 4K, pero en este caso un sobremesa: el Lenovo T730. Y sí, hay casos en los que gana el sobremesa, pero con ray tracing tenemos más fps de media en la RTX 2080 Super Max-Q que en la RTX 2080 ‘normal’ de sobremesa.

Media de fps Zephyrus T730 (sobremesa)
Overwatch 60 72
StarCraft II 115 145
The Witcher 3 42 46
Metro Exodus ray tracing ultra 35 33
Battlefield V ray tracing medio 41 39
Gears 5 35 39,6
DOOM con Vulkan 79 95
Destiny 2 69 47
Red Dead Redemption 2 43
Horizon Zero Dawn 32

Todos los juegos los hemos probado a 4K con parámetros visuales al máximo con sincronización vertical y sin el AA. El AA no es necesario al poner la resolución 4K, ya que es un modo de alisar los bordes en los modelados que no sirve de nada con una resolución tan alta y que, además, solo emborronaría la imagen.

Está claro que las RTX 20xx no son gráficas para jugar a los juegos más exigentes en 4K ultra y 60 fps, pero el nivel es tremendo siendo un portátil.

Battlefield 5 es el que nos obliga a bajar parámetros visuales a medio o el nivel de ray tracing para mantener una buena tasa de fps ya que sí, tiene ray tracing, pero no está nada optimizado y, además, poner trazado de rayos a 4K necesita una cantidad ingente de recursos con los que la serie RTX 20 no puede ‘tirar’.

Metro Exodus está con todo al máximo, incluso hairworks y las físicas de Nvidia y el resultado es muy, muy bueno.

Con StarCraft II tenemos uno de esos casos de todo el ultra a 4K y más de 60 fps, pero la prueba ha sido algo bestia. Hemos jugado uno de los niveles más exigentes y con un montón de unidades en pantalla. Aun así, buenos números de temperatura de GPU/CPU y una muy buena tasa. En la pantalla del portátil se ve realmente espectacular.

Y por último, os dejamos dos casos extremos. Por un lado, Horizon Zero Dawn, un juego muy bestia en requisitos que, además, no está del todo bien optimizado. En ultra a 4K conseguimos una tasa estable de 40 fps.

Por otro lado, Red Dead Redemption 2. Este es uno de los juegos más exigentes con el PC. No tiene ray tracing, pero sí una muy rica iluminación global y un montón de efectos que consumen muchísimos recursos cuando ponemos el juego a 4K. Para mantener una buena tasa de fps hay que bajar la mayoría de parámetros a nivel medio, pero visualmente sigue siendo una locura.

Es decir, si esperabais 4K60… os estabais equivocando. El 4K60 es muy, muy exigente para los ordenadores de sobremesa, por lo que para un portátil más aún. Sin embargo, el nivel obtenido sigue siendo una barbaridad y el portátil se ha comportado como un jabato en todo momento. 

De hecho, hay veces que me sorprendía de que juegos como Horizon o Gears 5 con las megatexturas fueran tan, tan finos. Y ver juegos como Metro Exodus con su implementación de iluminación global corriendo así en un portátil es una auténtica gozada y una demostración de fuerza tanto de Asus como de Nvidia.

Buena, y ruidosa, disipación con metal líquido para el procesador

La disipación es un tema complicado siempre que analizamos un ordenador (también pasa con la velocidad de carga en los móviles). Los problemas surgen con el tiempo, pero nosotros no pasamos tanto tiempo con el equipo como para descubrir fallos o degradación.

Dicho esto, la disipación del calor ha sido una de las preocupaciones de Asus a la hora de construir el portátil. Ya os hemos contado dónde están las entradas/salidas de aire y lo cierto es que lo primero que debemos hacer es mencionar el ruido que producen los ventiladores.

Es algo que nos va a obligar a jugar siempre, siempre con auriculares. Esto es algo habitual en los portátiles gaming porque hay que disipar una temperatura extrema que se acumula en un espacio ínfimo, pero en este caso se lleva un paso más allá.

La RTX 2080 Super se calienta, el Intel Core i9 10980HK se calienta más aún y el chasis es muy, muy delgado. Ahora bien, los ventiladores funcionan a la perfección y la CPU tiene un secreto: disipación por metal líquido.

La CPU, como nos comentó Asus, cuenta con una cápsula de metal líquido que va un paso más allá de las cámaras de vapor. Este metal líquido está en contacto con los heatpipes y, de ahí, al disipador activo. Según la compañía, es un elemento seguro y que está bien sellado, ya que cualquier pequeña fuga podría ocasionar la rotura del equipo.

El metal líquido funciona bien, pero eso no significa que eso vayamos a tener temperaturas de 60º al jugar. El i9 se calienta muchísimo, pero este método de disipación logra disminuir ese calor en gran medida. Para la GPU no han podido incorporar esta cápsula de metal líquido, pero no descartan hacerlo en un futuro con la colaboración de Nvidia.

Dicho esto, os dejamos las temperaturas máximas de CPU y GPU que hemos tenido en todos los juegos durante nuestras pruebas:

Temperatura máxima CPU GPU
Overwatch 93º 75º
StarCraft II 95º 79º
The Witcher 3 75º 73
Metro Exodus ray tracing ultra 80º 79º
Battlefield V ray tracing medio 87º 79º
Gears 5 84º 75º
DOOM con Vulkan 89º 79º
Destiny 2 85º 71º
Red Dead Redemption 2 95º 80º
Horizon Zero Dawn 85º 77º

Es cierto que tenemos más de 90º en algunos juegos, pero si tenemos en cuenta que estamos jugando a 4K en ultra en muchos juegos, es una temperatura hasta normal y que, de hecho, es mucho menor al jugar a una resolución menor conectando un monitor externo 1.080p.

El Zephyrus Duo 15 es un portátil extremo y las temperaturas, afortunadamente, están algo más controladas de lo que suelen estar en portátiles menos potentes, con el mismo espacio interior y con juegos en condiciones mucho menos exigentes, por lo que esas temperaturas tanto de la CPU como de la GPU no están nada mal. En absoluto.

Teclado fantástico y touchpad que deja -mucho- que desear

Asus lleva bastante tiempo dando en el clavo con sus teclados para portátiles y lo cierto es que el del ROG Zephyrus Duo 15 no es una excepción. Estamos ante un teclado RGB personalizable que cuenta con unas teclas de perfil muy bajo que, sin embargo, tienen un recorrido correcto.

El tacto es agradable y lo que importa es que permiten una escritura precisa y un buen control en videojuegos, mención para títulos en los que tienes que estar rápido de dedos como Overwatch o CS:GO y en los que no he tenido ningún problema.

Como digo, para escribir es un teclado interesante, pero el punto ‘negativo’ es que el ‘enter’ no tiene el formato ISO, por lo que al principio os costará adaptaros.

El touchpad, por desgracia, juega en otra liga. Los fabricantes que trabajan con Windows solían tener problemas con el touchpad ya que cada uno aplicaba una sensibilidad, los controles multigestos tenían durezas y recorridos diferentes y la precisión no siempre era la idónea.

Asus solucionó este problema hace un par de generaciones, pero el touchpad de este portátil no es bueno. 

Cuenta con una superficie texturizada que hace que el recorrido no sea óptimo, es pequeño, el formato vertical no ayuda y no es lo preciso que nos gustaría. Además, si sois zurdos… olvidad tener una posición cómoda.

En este touchpad se dibuja virtualmente un teclado numérico manteniendo el dedo sobre la esquina superior izquierda y la verdad es que es más cómodo tener siempre activo el teclado numérico y conectar un ratón externo.

Para jugar vais a hacerlo con un ratón, pero en ofimática ya os adelantamos que el touchpad no sirve de mucho. Al menos, no de forma cómoda.

Sorprendente autonomía y carga flexible

Muchos portátiles gaming son “sobremesas que te puedes llevar a otro escritorio”. En su mayoría son portátiles muy potentes, pero con una autonomía tan pobre (jugando o en ofimática) que realmente no funcionan lejos de un enchufe. En este sentido, el portátil de Asus nos ha sorprendido.

Jugando no, ya que la sesión de juego es de unas dos horas en las mejores condiciones antes de pedir la hora y la conexión a la corriente, pero en ofimática con Spotify y un editor de texto, contamos con unas 3:30-4 horas de autonomía con la pantalla principal con brillo automático y la secundaria apagada que no está nada mal. Con la pantalla inferior activada tenemos entre 30 y 45 minutos menos de autonomía.

En el momento en el que nos conectamos al Wi-Fi y estamos haciendo cualquier cosa en web, el consumo se dispara. Y es que, pese a que no sean tareas pesadas, el procesador de 14 nm cuenta con un TDP mínimo de 45 W. Si sumamos la doble pantalla tenemos esas menos de cuatro horas con un uso muy, muy ligero. Aun así, no son malas cifras si tenemos en cuenta lo que hay bajo el capó.

La batería es de 90 Wh y podemos cargarla de dos formas. Con la petaca de 240 W conseguimos la carga más rápida y, además, poder utilizar todo el potencial del equipo. Sin embargo, también podemos cargar el PC con un USB Tipo-C de 65 W. Con esto, la frecuencia de la GPU y la CPU se resiente debido a que no llega la corriente necesaria, pero podemos cargar el equipo al 100% y trabajar sin problemas.

Se agradece que Asus haya empezado esta generación de portátiles a permitir la carga con USB Tipo-C, ya que así podemos viajar con un solo cargador.

No echamos casi nada de menos en conectividad, aunque el sonido queda eclipsado por los ventiladores

El sonido es un apartado clave para disfrutar tanto de las series/películas como de la música mientras trabajamos o de los videojuegos. Permite que nos metamos de lleno en el contenido que tenemos delante y ayuda a generar la mejor experiencia posible.

En los portátiles hemos visto muy buenos equipos de altavoces, pero por desgracia estos quedan eclipsados por el sonido de los ventiladores. Teniendo en cuenta lo que ya os hemos contado sobre la disipación del Zephyrus Duo 15 ya sabréis que no estamos ante una excepción.

El sonido que alcanzan sus altavoces frontales ubicados en la parte inferior es bueno, nítido, tiene buenos graves y un volumen relativamente alto. Sin embargo, no vamos a disfrutar del sonido que sale de ellos porque los ventiladores no nos lo permiten.

Sobre la conectividad, ya os hemos detallado la cantidad de puertos que tiene y lo cierto es que no está mal, aunque por pedir me habría gustado algún USB Tipo-C más.

En términos de conectividad inalámbrica tenemos compatibilidad con Wi-Fi 6 y tecnología de Asus para, mediante su software, priorizar la comunicación entre el router y el PC en partidas online. Por Wi-Fi tenemos una velocidad media acorde a la que tengo contratada, 600 Mbps de subida y de bajada, aunque es cierto que la mejor experiencia la he tenido en la red de 5 GHz, ya que en la de 2,4 GHz, por algún motivo, a cierta distancia del router tenía microcortes.

Si sois de los que usáis Bluetooth con el PC, contamos con Bluetooth 5.0, lo que nos permite transferir datos con el móvil, pero lo más importante es que es una tecnología que tiene menos latencia si usáis cascos inalámbricos Bluetooth.

El efecto ‘wow’ no se queda solo en el diseño

Desde el unboxing, cada día al abrir el Zephyrus Duo he tenido esa sensación de estar ante algo especial. No es el portátil más cómodo en modo portátil debido a lo bajo que está el teclado, al trackpad y a que el reposamuñecas está separado, pero es desde que lo abres y ves las dos pantallas hasta que lo cierras tras jugar/trabajar en él, es una absoluta gozada.

La calidad de la pantalla Pantone, el rendimiento de lo más llamativo como la CPU y GPU y el diseño es, quizá, lo que más llama la atención, pero es en el día a día donde se notan las bondades que están más escondidas en las presentaciones.

La gestión térmica es buena pese a lo ruidosos que son los ventiladores y lo que calientan el espacio alrededor, la autonomía sorprende, la velocidad del SSD es espectacular y nos permite trabajar con varios programas, algunos de ellos exigentes, sin que se resienta el sistema y la pantalla secundaria tiene más usos de los que muchos pensaríamos en un principio.


El ROG Zephyrus Duo 15 es un portátil aspiracional creado por Asus en el que encontramos dos pantallas y la potencia de un ordenador de sobremesa gracias a su Intel Core de décima generación y su RTX 2080 Super.

Es cierto que para una siguiente generación hay que mejorar cosas, como algo más de inclinación de esa pantalla secundaria, un reposamuñecas integrado y un touchpad que no dé pereza, pero este primer salto del Zephyrus Duo al segmento gaming es prometedor.

Igual que las RTX 3090, es un portátil extremadamente caro, no es necesario para el gran público y no sé cuántas unidades venderán, pero es una demostración de fuerza, una muestra de lo que Asus puede hacer a nivel de diseño e implementación de hardware y un «lanzamos esto porque podemos».

Su valor como pieza de ‘lujo’ tecnológica es indiscutible, pero además tiene el mérito de no ser un lindo pisapapeles, sino un portátil que puedes convertir en un sobremesa al conectarlo a un monitor (o a varios) y no echar de menos una torre para jugar o trabajar al más alto nivel.

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