Human vs Machine: 10 ocasiones en las que las máquinas no han conseguido superar al ser humano | Tecnología

Los conocimos a través de los comics, los libros, el cine y las series de televisión. Robby the Robot, HAL 9000, R2-D2, Data, el anárquico Bender… Los robots llevan entre nosotros toda la vida. Pero formaban parte de la fantasía y la ciencia-ficción. Ahora son reales, y nos superan en muchas cosas

Pensábamos que se dedicarían a completar tareas pesadas y repetitivas que a nosotros nos resultan tediosas, pero poco a poco vemos cómo los robots  ocupan todo tipo de puestos de trabajo que hace unos años nos resultaban impensables.

La primera vez que nos dimos cuenta de que la máquina podía superar al ser humano, también en el ámbito intelectual, fue en 1997, cuando el ordenador de IBM Deep Blue venció al campeón del mundo de ajedrez, Gary Kasparov, en un campeonato de ajedrez. Aquello cambió por completo nuestra percepción de la evolución de las máquinas.

 No solo reparten paquetes, conducen coches, exploran Marte, cuidan a personas o nos ganan jugando a videojuegos. También pintan cuadros o escriben artículos periodísticos. E incluso contratan y despiden personal.

Una máquina dotada de inteligencia artificial, parece una combinación invencible. Pero aún existen tareas en las que un ser humano sigue siendo superior a una máquina. Al menos de momento…

Human vs. Machine: aquí ganamos

  1. Política
  2. Empatía
  3. Imaginación
  4. Publicidad
  5. Improvisación
  6. Baile artístico
  7. Entender o escribir chistes
  8. Transmitir cariño y complicidad
  9. Dar malas noticias
  10. Negociar


¿Podemos catalogar ya el robot de cocina como uno de los mejores inventos de la humanidad de las últimas décadas?

Política

Cada vez más profesiones son ocupadas por robots, pero parece que aún tendrán que pasar algunas décadas, incluso siglos, para que veamos a un robot político.

La política es un arte muy difícil de interpretar por una máquina. Conceptos como criticar al Gobierno aunque lo haya hecho bien, llevar la contraria a un rival aunque estés de acuerdo con él, hacer pactos en contra de tus propios compañeros de partido para ocupar un cargo, o hacer todo lo contrario de lo que habías prometido a tus electores, son muy dificiles de entender por una máquina.


La ruptura entre Google y Huawei es el último paso en una guerra comercial recrudecida desde la presidencia de Donald Trump. En la campaña electoral ya puso como objetivo limitar el negocio de las grandes empresas chinas en su país. Os explicamos las medidas que ha tomado en los últimos años.

¿Un robot político que se rija por la ética, que siempre actúe buscando lo mejor para la ciudadanía, que sea insobornable y que cumpla con su programa electoral? ¡Pura ciencia-ficción!

Tranquilos, señores políticos, que ningún robot les va a quitar el puesto…

Empatia

De momento, los robots no pueden ejercer tareas en las que se requiera usar la empatía, es decir, la capacidad de ponernos en la piel del otro. Tomar decisiones en base a la comprensión de cierta situación, aplicando la piedad, la complicidad, o por qué no, la lástima.

Cuidar o educar a enfermos mentales, a adolescentes conflictivos, y a otras personalidades complicadas, requiere habilidades psicológicas que por ahora están fuera del alcance de la fría lógica de una máquina.

Imaginación

¿Pueden las máquinas imaginar cosas? Técnicamente, sí. La inteligencia artificial de Google, DeepMind, es capaz de imaginar mundos en 3D a partir de una foto en 2D. Otras escriben poemas abstractos.

Pero es una imaginación muy básica y limitada, basada en unos parámetros, y que casi siempre no tiene mucho sentido. Para una inteligencia artificial de momento es muy díficil imaginar mundos complejos de fantasía que tengan una coherencia  y una profundidad como la que alcanzamos los seres humanos.

Pero solo es cuestión de tiempo hasta que veamos a una IA escribiendo best-sellers de ciencia-ficción…

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Las máquinas tienen muchas habilidades, pero casi siempre están especializadas en una sola.

Existen profesiones que no solo exigen imaginación que, como hemos visto, aún es muy complicado para una inteligencia artificial. También se requieren otras cualidades que se aplican al unísono.

Un buen ejemplo es la publicidad. Crear una buen anuncio de televisión o de internet necesita originalidad, carisma, conocimientos artísticos, picardía, intuición, adornar virtudes, ocultar defectos, y otras habilidades que a día de hoy las máquinas no tienen. Y mucho menos, la capacidad para combinarlas.

Improvisación

Las máquinas son muy buenas completando tareas preprogramadas. Y la inteligencia artificial tiene capacidad para aprender, y resolver problemas por su cuenta.

Pero aún no pueden igualar a nuestro cerebro cuando se trata de improvisar: hallar una solución a un problema completamente imprevisto.


Si te gusta la ciencia ficción, seguro que has visto decenas de películas en las que han aparecido robots. Los mejores robots son aquellos que no se van de nuestra cabeza, por el motivo que sea. En este artículo hemos recopilado los que consideramos que son los 10 robots inolvidables del cine.

Incluso la IA se mueve con unos parámetros, y cuando cambian por completo necesita un tiempo de adaptación, de ensayo y error. No puede improvisar, o al menos no puede hacerlo con el porcentaje de éxito de los humanos.

Baile artístico

Existen todo tipo de robots bailarines. Pero moverse al ritmo de la música no es bailar, desde un punto de vista profesional.

Un baile artístico como el ballet, la danza, el patinaje artístico, el flamenco, producen una conexión entre el bailarín y el espectador.

Además de mover su cuerpo al ritmo de la música, podemos sentir cosas que nos transmite el propio bailarín: pasión, alegría, tristeza, rabia… emociones transmitidas por la forma en la que el profesional ejecuta esos movimientos, y que son ligeramente diferentes según la persona, o el estado de ánimo.

Bailar es mucho más que agitar el cuerpo, amigo CHARLI el robot…:

Seguro que en el futuro veremos buenos robots bailarines, pero otra cosa muy diferente es que sean capaces de transmitirnos algo…

Entender o escribir chistes

¿Cómo se crea un buen chiste? Nadie lo sabe. Ningún maestro de la comedia ha podido transmitir sus conocimientos, porque es algo inherente a cada persona.

Hay chistes que no tienen sentido, chistes que solo hacen gracia en ciertas culturas, y un mismo chiste contado por dos personas diferentes, puede tener un éxito muy distinto.

La comedia es un enigma, y las máquinas no entienden este tipo de enigmas. Afortunadamente…

Transmitir cariño y complicidad

Una máquina, por muy perfecta que sea, no tiene sentimientos, y por tanto no puede transmitirlos a los humanos.

Si has tenido un problema y un robot te dice «siento mucho lo que le ha pasado«, sabes que no es verdad. No hará que te sientas mejor.


Los auriculares inalámbricos Bluetooth sin cables están de moda, y esto es todo lo que tienes que tener en cuenta antes de comprar unos auriculares True Wireless.

Del mismo modo, si un robot es extraordinariamente amable o atento contigo, no tiene ningún valor. Ha sido programado para ello. Algo que sí valorarías si esa amabilidad te la transmite una persona.

Hay momentos en que necesitas ser comprendido o reconfortado por alguien, y esa necesidad no la puede cubrir un robot.

Dar malas noticias

Es algo de lo que no nos gusta hablar, ni pensar, pero hay momentos en la vida en los que alguien tendrá que darte una mala noticia. Quizá una enfermedad propia o de un ser querido, o un fallecimiento. Y nadie desea que esa noticia se la de un robot.

Dar malas noticias exige tener tacto, evaluar la situación, comprobar el estado anímico de esa persona, e intentar que le impacte lo menos posible. Cuando hablamos de sentimientos, aquí no pinta nada una máquina.

Negociar

Una inteligencia artificial, teóricamente, puede negociar: un contrato, una venta, un tratado de paz, un secuestro, o un atraco a un banco. Pero la teoría y la lógica raras veces sirven en una negociación.

Normalmente, negociar no se basa en conceptos concretos como una cantidad de dinero, una posesión o un deseo. En una negociación intervienen aspectos como la lucha de poder, el honor, el orgullo, las ideas políticas, la desesperación, el conocimiento de las debilidades o los gustos del rival, el instinto, y otros muchos conceptos abstractos que una máquina no podría captar.


La inteligencia artificial ya está en boca de todos, pero poca gente sabe lo que es. ¿Cómo funciona? ¿Hasta dónde puede llegar? ¿Cuáles son sus limitaciones? Respondemos a estas preguntas.

Sus posibilidades de cerrar un acuerdo con éxito, son menores que las de los humanos. Al menos que sea una negociación entre robots… 

Hemos visto 10 cosas en las que las máquinas no han conseguido superar al ser humano. Seguro que ahora te sientes un poco más reconfortado por pertenecer a ese fascinante y contradictorio grupo de seres vivos llamado Humanidad…

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