iPad Pro 2020, análisis y opinión | Tecnología

Es el iPad más deseado del catálogo de Apple y en 2020 viene con algunas mejoras de rendimiento que lo sitúan más que nunca en una posición de competencia directa con los portátiles más potentes. ¿Merecerá la pena apostar por un iPad Pro de 12,9” en 2020 como portátil? Te lo contamos.

Apple lleva algún tiempo promocionando sus iPad como alternativa a un portátil en muchos escenarios de trabajo. Este hecho se consumó con la llegada de la familia de los iPad Pro y su rendimiento superior que puso a la tableta de Apple al mismo nivel que los portátiles convencionales.

Analizamos el modelo más top del iPad Pro de 12,9” de 2020 que viene equipado con 1 TB de almacenamiento y conectividad LTE con un precio de 1.778, 30 euros, acompañado del nuevo teclado Magic Keyboard que, a efectos prácticos, lo convierten en un portátil de facto. ¿Merece la pena una inversión tan importante? Te lo contamos con todo detalle en este análisis del Apple iPad Pro 2020.

  Apple iPad Pro 2020 de 12,9”
Dimensiones 280,6 x 214,9 x 5,9 mm | 643 gr
Pantalla Liquid Retina IPS | 12,9“ (2.732 x 2.048 píxeles) | 264 ppp | 120 Hz | Tecnología True tone
Procesador A12Z Bionic
RAM 6 GB
Almacenamiento 128GB / 256 GB / 512 GB / 1 TB
Cámara trasera Principal: 12 Mpx f/1.8 | Ultra Gran angular: 10 Mpx f/2,4 125°
Cámara frontal True Depth 7 Mpx f/2.2
Sensores Face ID | LIDAR | Giroscopio de tres ejes | Acelerómetro | Barómetro | Sensor de luz ambiental
Batería 36,71 Wh (3,7 V) / 9.921 mAh | Cargador USB-C de 18 W
Precio 1.778, 30 euros

Análisis del Apple iPad Pro de 2020 por apartados:

Mismo iPad Pro, pero mejorado

Cabe destacar que la tónica general de este iPad Pro 2020 es la continuidad ya que se trata más de una actualización de determinados componentes y prestaciones más que de un concepto de tableta totalmente nueva.

Esto es especialmente apreciable en el apartado del diseño, donde las líneas perfectamente reconocibles del iPad Pro de 2018 se mantienen intactas en la actualización de 2020 conservando esos bordes rectos con esquinas redondeadas.

El iPad Pro de 2020 que tenemos entre manos es el modelo de mayor tamaño, con una pantalla de 12,9 pulgadas, aunque en términos generales, la mayoría de las prestaciones que describiremos, salvo las referencias a dimensiones, tamaño de pantalla o capacidad de batería son exactamente iguales en ambos modelos.

Apple no ha aplicado demasiados cambios en el diseño del iPad Pro de 2020 y la única forma de diferenciarlo del modelo de 2018 es fijándonos en el módulo de cámara, que permanece ubicado en el mismo lugar, pero aumenta considerablemente su tamaño y prestaciones.


La tablet más potente de Apple, equipada con el procesador Apple A12Z Bionic con Neural Engine, pantalla Liquid Retina con los marcos reducidos a su mínima expresión y Face ID para el reconocimiento facial. Ahora también tiene un sensor LiDAR para crear efectos en realidad aumentada.

El iPad Pro toma el esquema de cámaras dispuestas en un módulo cuadrado que vimos en los iPhone 11, pero eso no significa que tengan la misma configuración de cámaras que encontramos en los smartphones de Apple.

En este caso consiste en dos cámaras, un sensor LIDAR adicional, un micrófono y el flash True tone. De todo ello hablaremos con más detalle en el apartado dedicado a las cámaras.

Este módulo cuadrado destaca sobre una trasera de aluminio que luce un espectacular acabado mate Gris espacial, aunque también está disponible en el tradicional acabado en plata del iPad. En el centro se ubica el logotipo de la manzana mordida de Apple en negro brillo.

En una posición centrada, pero en la parte inferior, encontramos los pines del Smart connector que permiten la conexión del iPad a fundas, teclados y accesorios varios.

En su versión de 12,9 pulgadas, la tableta profesional de Apple tiene unas dimensiones de 280,6 x 214,9 mm, manteniendo un perfil muy delgado de solo 5,9 mm. Este grosor tan compacto le permite detener la báscula en unos contenidos 643 gramos. Nada mal teniendo en cuenta que modelos como la Surface Pro X de Microsoft —que tuvimos ocasión de analizar hace algunos meses— pesa 774 gramos.

Los bordes rectilíneos del iPad Pro de 2020 no han variado lo más mínimo. El borde derecho es el más concurrido ya que en él encontramos la ranura para la tarjeta SIM en el caso de los modelos con conectividad 4G LTE como es el caso del iPad Pro de 2020 que estamos analizando.

Aquí también encontramos el conector magnético para el Apple Pencil perfectamente reconocible por una superficie más oscura en la que se aloja el sistema de carga inalámbrica del accesorio. Por último, en este borde también se ubican los botones de volumen dispuestos en dos botones independientes.

En la misma esquina, pero en el borde superior, se encuentra el botón de encendido que deja paso a la pareja de altavoces y a la casi inapreciable presencia de una pareja de nuevos micrófonos con los que Apple ha mejorado la captación del sonido en este modelo.

En el borde inferior se ubica la otra pareja de altavoces estéreos en perfecta simetría con los de la parte superior, escoltando al conector USB de tipo C que admite las funciones de carga y conexión de accesorios. Como en el modelo de 2018, el iPad Pro de 2020 no cuenta con minijack de auriculares.

La carcasa unibody de la trasera llega hasta el frontal de una forma muy sutil. Mirando la pantalla apenas se aprecia un marco metálico de 1 mm que se funde con el marco de la pantalla en el que se integra todo el sistema de sensores de FaceID para la detección facial, así como la cámara frontal y otro micrófono para captar el sonido durante las videollamadas.

La sensación en mano con el iPad Pro de 2020 es más cómoda de lo que cabe esperar en un dispositivo con esas dimensiones. Los bordes rectos no resultan molestos y las esquinas redondeadas hacen que la sujeción sea más cómoda.

El peso también juega a su favor. A pesar de su tamaño, el iPad Pro 2020 de 12,9” se mantiene con un peso perfectamente asumible para usarlo sosteniéndolo entre las manos, aunque sí es cierto que no durante largos periodos de tiempo.

Sin novedades en la pantalla, lo cual es una buena noticia

La pantalla del iPad Pro de 2020 tampoco ha sufrido grandes cambios y, en esencia, nos encontramos ante la misma pantalla que ya montaba el iPad Pro de 2018.

Esto no tiene por qué ser malo. La pantalla del modelo anterior ya era muy buena, por lo que Apple ha decidido mantener el mismo nivel de calidad en su pantalla Liquid Retina.

Se trata de un panel IPS de 12,9 pulgadas y tecnología ProMotion que permite el ajuste automático de la pantalla a frecuencias de refresco de hasta 120 Hz cuando el contenido lo admita, y cuenta con una resolución de 2.732 x 2.048 píxeles lo que da una densidad de 264 ppp.

Los 120 Hz le aportan una fluidez de uso notable, que sobre todo se aprecia a la hora de trabajar con documentos o al navegar por páginas web con mucho texto.

El formato de la pantalla se mantiene en los 4:3, un formato adecuado para tareas de ofimática ya que, en una posición apaisada, permite mantener dos ventanas abiertas en Split View o Slide Over y trabajar de forma cómoda, o disponer de más espacio de trabajo en áreas como la edición de fotografía y vídeo, pero deja franjas negras al ver contenido de vídeo o, si se opta por ampliar el contenido para ocupar toda la pantalla, se aplicará un recorte en los laterales.

La precisión del color con True Tone es uno de los principales argumentos de esta pantalla. Esta característica convierte al iPad Pro de 2020 en una de las mejores elecciones para aquellos profesionales que necesitan una pantalla calibrada que no interprete los colores, sino que los muestre tal y como son utilizando el espacio de color DCI-P3.

Apple no ha corregido los problemas de brillo de esta pantalla y, aunque según datos oficiales esta pantalla es capaz de alcanzar los 600 nits, las mediciones en nuestro laboratorio entregan cifras muy por debajo de ese brillo teórico situándolo en una media de 447 lux con picos de hasta 505 lux cuando se fuerza el modo HBM (High Brightness Mode). Aun así, estos niveles de brillo son muy superiores a los que ofrecen otras tabletas del mercado que fijan su máximo en torno a los 400 nits.

Estas mismas mediciones de la pantalla del iPad Pro de 2020 desvelan que el brillo no es homogéneo en todo el panel, alcanzando los niveles más altos en el centro de la pantalla. Algo habitual en los paneles IPS que utilizan retroiluminación.

El hecho de utilizar un panel IPS también le resta algo de intensidad en los negros, dado que esta tecnología debe mantener encendidos los píxeles incluso para mostrar el color negro. Eso hace que el contraste no sea tan pronunciado y los tonos oscuros queden algo más lavados que en las pantallas AMOLED.

El cristal protector de la pantalla cuenta con un recubrimiento antireflectante que reduce la incidencia de brillos y reflejos sobre su superficie. Este recubrimiento no alcanza los niveles de una pantalla mate, pero sí reduce la intensidad de estos brillos si lo comparamos lado a lado con los que se muestran en las pantallas de otros dispositivos.

Los ángulos de visión son muy amplios y apenas se aprecian cambios de brillo o contraste al ver el contenido de la pantalla desde ángulos muy pronunciados.

Apple ha vuelto a dejarse en el tintero el soporte nativo HDR, algo que resulta incomprensible en una pantalla que, por especificaciones y calidad, ofrecería una experiencia visual excelente a la hora de ver o trabajar con contenido en HDR.

Eso no quita para que el iPad Pro de 2020 permita disfrutar de vídeos HDR con una excelente calidad y nitidez, aunque la interpretación de los colores no sea la que ha establecido el autor, sino la que el iPad cree que es más acertada.

Más potencia gráfica con solo cambiar una letra en su CPU

En este apartado no nos vamos a andar con miramientos: el iPad Pro de 2020 ofrece un rendimiento brutal y se coloca a niveles de rendimiento similar al de algunos portátiles de la firma de Cupertino como los MacBook Air de 2020 e incluso los modelos más discretos de MacBook Pro.

El responsable de ese espectacular rendimiento es el nuevo procesador A12Z Bionic, una de las principales novedades que aporta la versión de 2020 del iPad Pro, que se une a la incorporación de 6 GB de memoria RAM para toda la gama iPad Pro de 2020 con independencia de su almacenamiento.

El A12Z Bionic de Apple no es un procesador totalmente nuevo. En realidad, es un A12X Bionic al que le han “despertado” un núcleo de procesamiento gráfico que permanecía latente en el procesador de la generación anterior, pasando de siete núcleos de GPU a ocho.

De ese modo, el iPad Pro de 2020 gana en torno a un 8% de rendimiento gráfico y mejora su capacidad para procesar información de Realidad Aumentada que gana protagonismo en el modelo de 2020.

Apple acostumbra a obtener muy buenos resultados en los benchmarks sintéticos como AnTuTu, pero los 746.074 puntos obtenidos por este procesador lo sitúan en la parte más alta de las tablas de rendimiento.

En el uso diario, el iPad Pro de 2020 ha sido capaz de llevar a cabo todo lo que nos hemos propuesto. Desde trabajos de ofimática necesarios para la creación de artículos y análisis como este mismo que estás leyendo, pasando por la edición de fotografías con Adobe Lightroom o la edición de vídeos.

Los juegos tampoco se le han atragantado y ha respondido sin mayores problemas a sesiones de Fornite, Call of Duty o Need for Speed. Lo cierto es que disfrutar de esos títulos en una pantalla como la del iPad Pro de 2020 es todo un lujo.

Sin embargo, tener un buen rendimiento pasa factura y uno de los efectos es un notable aumento de temperatura en la trasera del dispositivo al utilizar determinadas apps que exigen un cierto esfuerzo a su hardware, como es el caso de juegos o apps de realidad aumentada.

Por todo lo demás, la cuarta generación del iPad Pro ofrece un rendimiento estupendo que llevará a muchos usuarios a plantearse la necesidad de usar un portátil. Claramente, la potencia ya no es un argumento válido a favor de los portátiles.

La capacidad de almacenamiento también puede tacharse de esa lista. El modelo que estamos probando cuenta con 1 TB de capacidad, mientras que el modelo más básico ya parte de los 128 GB, espacio más que suficiente incluso cuando se tienen que gestionar colecciones de fotografías o vídeos con programas de edición.

La incorporación de un puerto USB de tipo C y la mejora en la conectividad que aportó iPadOS 13 permite conectar un disco externo al iPad, de modo que siempre puede complementarse el almacenamiento interno con unidades externas.

Con iPadOs 13.4 y el soporte para ratón se mejora la experiencia

El iPad Pro de 2020 viene con iPadOS 13.4 instalado de serie. Esta versión aporta distintas mejoras en cuanto a uso y conectividad que, por primera vez, hacían factible la idea de convertir la tableta de Apple en una alternativa a los portátiles convencionales.

La incorporación del Dock de aplicaciones y la mejora de la multitarea son los responsables de hacer que la experiencia de uso del iPad Pro de 2020 sea algo más cercana a la de un portátil, y esa experiencia de uso mejorará todavía más con la llegada de iPadOS 14.

No obstante, iPadOS mantiene la limitación que supone tener a la App Store como único suministrador de software. Sí es cierto que probablemente se trate del mayor catálogo de software del mundo pero, en muchos casos, obliga a cambiar flujos de trabajo o hace necesaria la intervención de dos o más apps para lograr el mismo resultado que en un portátil se completaría con una sola herramienta.

Las funciones de Split View y Slide Over, que permiten la ejecución de distintas apps de forma simultánea en pantalla, han conseguido mejorar la productividad ante el iPad, de forma que ya no tenemos que estar constantemente conmutando entre apps.

Pero, sin duda alguna, lo que más a contribuido a la mejora en la productividad es el soporte para ratones y trackpads. Esta nueva prestación permite conectarle un teclado, un ratón o un Magic Trackpad y utilizar el iPad como un verdadero portátil sin necesidad de tocar la pantalla.

Esta novedad de iPadOS 13 abrió la puerta a un nuevo accesorio de Apple que se ha convertido en el compañero inseparable para este iPad Pro de 2020: Magic Keyboard, una funda para el iPad Pro que, además, integra un teclado y un trackpad que lo convierte en un portátil de facto.

La versión de 2020 del iPad Pro mantiene la compatibilidad con el Apple Pencil 2 y sus funciones de carga inalámbrica, por lo que pocas novedades en ese aspecto. Aquellos que ya se sentían cómodos usando el lápiz digital para interactuar con la pantalla del iPad pueden seguir usándolo y la llegada de iPadOS 14 promete importantes mejoras en la experiencia de uso de este accesorio.

Magic Keyboard, el complemento que convierte el iPad Pro en un portátil

El iPad Pro de 2020 no estuvo solo en su presentación. Junto a él llegó uno de los accesorios que ya se han convertido en imprescindibles para el iPad Pro de 2020. Hablamos del Apple Magic Keyboard y estas son algunas de sus especificaciones:

Apple nos ha cedido un Magic Keyboard junto al iPad Pro de 2020 para que lo analicemos en conjunto y lo cierto es que cambia totalmente la experiencia de uso y la acerca mucho más al objetivo de Apple de convertir el iPad Pro en un portátil convertible.

  Apple Magic Keyboard
Dimensiones 292,1x 238,7 x 22,8 mm
Tamaño del trackpad 100 x 51 mm
Peso 726 gr
Inclinación de pantalla De 90° a 130°
Teclado 65 teclas | Mecanismo de tijera de 1 mm | Retroiluminado
Conectores USB tipo C (solo carga)
Precio 339 euros (11”) | 399 euros (12,9”)

El Magic Keyboard cumple cuatro propósitos principales. El primero de ellos puede parecer simple, pero no es otro que proteger el iPad Pro. Al instalarlo actúa como funda que protege tanto la trasera como la pantalla, dejando accesibles todos los puertos, botones y cámaras.

En realidad, en este aspecto es el heredero directo del Smart Keyboard Folio ya que se instala en la trasera del iPad Pro de 2020 mediante un potente imán que lo mantiene en su posición durante su uso. La funda compensa el grosor del módulo de cámaras y quedan perfectamente protegidas cuando se deja el iPad sobre una superficie plana.

La segunda función es como soporte horizontal para el iPad. Esta es una función especialmente interesante ya que no se limita a soportar el dispositivo, sino que permite ajustar ligeramente la inclinación y altura gracias a una bisagra muy solida ubicada en el lateral que aporta la sensación de que el iPad Pro de 2020 está flotando.

El ajuste de la inclinación de la pantalla es limitado y se queda algo corto de inclinación al usar el iPad sobre las rodillas, pero es más que suficiente para acomodar el iPad sobre una mesa y trabajar cómodamente durante horas.

En uno de los extremos de la bisagra del Magic Keyboard se integra un puerto USB de tipo C que solo permite funciones de carga. ¿Qué utilidad podría tener este conector si este accesorio se alimenta directamente de la batería del iPad mediante los Smart Connectors?

Pues su utilidad no reside en cargar el teclado, sino que puede cargar el iPad directamente y usarlo durante horas liberando así el puerto USB-C del iPad, que ahora puede usarse para conectar unidades de almacenamiento externo, lectores de tarjetas de memoria o cualquier otro accesorio.

La cuarta utilidad y más evidente es como teclado y trackpad con el que se mejora el uso del iPad Pro de 2020 como sustituto de un portátil. Las teclas retroiluminadas del Magic Keyboard crecen en tamaño con respecto a las del Smart Keyboard Folio y se acercan más a las de los portátiles de la marca, proporcionando un tacto y velocidad en la escritura muy similar gracias al mecanismo de tipo tijera.

Por su parte, el trackpad soporta todos los gestos multi-touch nativos de iPadOS, por lo que el usuario puede cambiar de app deslizando los dedos hacia la derecha en el trackpad, acceder a las apps abiertas o seleccionar un elemento haciendo clic sobre él con el puntero.

No todo iba a ser positivo en el Magic Keyboard. Su gran “pero” es el peso. Al instalar este teclado se añaden 726 gramos al conjunto. Sí, el teclado pesa incluso más que el propio iPad Pro.

Esto hace que el iPad pierda uno de sus principales argumentos para presentarse como alternativa a un portátil dado que, de hecho, los 1,37 kg que pesa el conjunto formado por el iPad Pro de 2020 y el Magic Keyboard supera incluso a los MacBook Pro de 13”.

En definitiva, Apple ha vuelto a crear un accesorio imprescindible para el iPad Pro de 2020, que junto al Apple Pencil aporta una experiencia de uso mucho más completa. Eso sí, el precio a pagar es considerable ya que el Magic Keyboard cuesta 339 euros en su versión para el iPad Pro de 11”, y 399 euros para el iPad Pro de 2020 de 12,9” que estamos analizando.

Toda una jornada de trabajo sin pasar por el cargador

La autonomía de la batería es uno de los puntos fuertes de este dispositivo, que permite afrontar toda una jornada de trabajo sin preocuparse por el nivel de carga. El iPad Pro de 2020 repite el tiempo de uso del modelo de 2018 gracias a su batería de 36,71 Wh.

En un escenario de uso profesional con el brillo de la pantalla en torno al 70%, en el que hemos editado textos, navegado buscando información, editado fotografías, utilizado apps de correo, redes sociales y streaming de vídeo, el iPad Pro de 2020 ha conseguido mantenerse activo durante más de 8 horas.

Obviamente, si nuestra actividad hubiera estado más centrada en tareas de edición de vídeo o fotografía, o en otras en las que el procesador sufriera una mayor carga de trabajo ese tiempo de uso se vería reducido considerablemente, de la misma forma que aumentaría si se utiliza exclusivamente para tareas de ofimática.

Cuando llega el momento de cargar la batería el iPad Pro de 2020 utiliza un cargador de 18 W conectado al puerto USB-C (o al Magic Keyboard) unido a un cable con USB- C en ambos extremos.

Tal y como muestra su gráfico de carga, el iPad Pro de 2020 presenta una carga muy lineal en la que no existe el habitual “chute” de energía inicial que le permite hacer una carga de rescate que le permita salir del paso durante algunas horas. De hecho, tardará 80 minutos para alcanzar el 50% de su batería y 190 minutos para completar el 100% de su capacidad.

Para rebajar ese tiempo de carga Apple obliga a pasar por caja para hacerse con un cargador de 30 W, con el que se logrará bajar ampliamente de las 3 horas de carga.

Pack de cámaras mejoradas y un sensor LIDAR que todavía está verde

El apartado fotográfico se ha convertido en uno de los más importantes en el análisis de cualquier dispositivo móvil pero, sinceramente, no es plato de buen gusto intentar mantener el enfoque para una foto sosteniendo una tableta de 12,9 pulgadas. Ni desde el punto de vista técnico, ni por un mínimo de sentido del ridículo.

El iPad Pro no es un dispositivo pensado para hacer fotos durante tus vacaciones o cuando te reúnes con tus amigos o familiares como lo puede ser un smartphone.

Sin embargo, eso no quita que no sea importante integrar un buen pack de cámaras para tareas puntuales en las que pueden ser muy útiles incluso en ámbitos profesionales. En este sentido, las cámaras del iPad Pro cumplen con creces con su cometido.

Apple iPad Pro de 2020 Cámara trasera Cámara frontal
Resolución Gran angular: 12 Mpx | Ultra gran angular: 10 Mpx y 125° TrueDepth: 7 Mpx
Zoom Óptico 2x | Digital 5x No
Apertura f/1.8 | f/2.5 f/2.2
Vídeo Hasta 4K 60fps | 1080p a 60 fps estabilizado | Cámara lenta 1080p 240 fps | Time-Lapse estabilizado Hasta 1080p 60fps

El iPad Pro de 2020 que estamos analizando ha apostado por dos lentes gran angular en la trasera, con las que consigue una calidad notable incluso en interiores y entornos con poca luz. Desde este enlace puedes descargar los archivos originales para juzgar por ti mismo su calidad.

Al tomar fotos con buena luz el iPad Pro de 2020 destaca por la naturalidad en el procesado de los colores que le da ese toque “Apple” tan particular consiguiendo fotos con un buen rango dinámico y sin estridencias en los colores tanto en la cámara gran angular como en la ultra gran angular que se comportan de forma muy similar en ese sentido.

Con un tratamiento de color muy similar, prácticamente la única diferencia que encontramos entre ambas lentes es en la apertura visual de la cámara, mucho más amplia en el caso de la lente ultra gran angular, que no puede evitar la aparición de distorsiones en los extremos de la imagen.

Las cámaras traseras del iPad Pro de 2020 también se defienden en interiores manteniendo el nivel de ruido en unos límites ajustados y una nitidez que firmarían sin dudarlo muchos smartphones.

En parte, esto es posible gracias al sistema de estabilización óptica que integra la cámara principal del iPad Pro de 2020, que consigue mantener abierto el obturador durante más tiempo para captar más luz sin trepidar la imagen.

Apple ha optado por no incluir ninguna lente telefoto en el iPad Pro de 2020, una decisión más que razonable por la naturaleza del dispositivo y porque la combinación de las lentes que monta ya permite obtener un zoom óptico 2x que llega hasta el 5x digital.

Al activar este zoom óptico 2x se mantienen los niveles de calidad dentro de unos límites razonables, con una buena definición y un tratamiento de color que sigue la misma línea que veníamos viendo.

Lo que no aguanta tan bien es el salto al zoom 5x digital. Aquí comienza a aparecer un grano más que notable y las fotos muestran una considerable pérdida en su calidad.

No obstante, y siempre teniendo en cuenta que nos encontramos ante las cámaras de una tableta de 12,9 pulgadas, las cámaras del iPad Pro de 2020 ofrecen una calidad muy por encima de lo exigible para este tipo de dispositivos, cuyo uso debería se puntual.

Una de las peculiaridades de las cámaras del iPad Pro de 2020 es que el modo Retrato queda limitado exclusivamente a la cámara TrueDepth frontal. Sorprendentemente, los resultados de esta cámara son muy buenos para contar con una resolución tan limitada.

La cámara frontal del iPad Pro de 2020 es la que, en realidad, tiene más sentido por la carga del componente social que recae sobre ella. Al fin y al cabo, de ella dependen la calidad de imagen en las videollamadas que tan habituales se están haciendo en estos tiempos de distanciamiento social.

El modo Retrato consigue captar selfies con buena calidad y un buen nivel de detalle incluso en interiores, logrando un desenfoque del fondo muy natural y progresivo que acierta con el recorte de la silueta en la mayoría de las ocasiones.

Por otro lado, en el apartado de vídeo, esta cámara permite captar vídeos a una resolución 1080p a 60 fps, lo cual es mucho más de lo que acostumbran a ofrecer la mayoría de tabletas y portátiles, incluidos los de Apple. Esto le aporta cierta ventaja durante las videollamadas mejorando la calidad de imagen que se transmite.

En el apartado de vídeo, el iPad Pro de 2020 que estamos analizando permite grabar tomas con una resolución 4K a 60 fps y 1080p a 60 fps con estabilización de cine, mientras que para los modos de cámara lenta la resolución se reduce a 1080p a 240 fps.

Sensor LIDAR, un invitado sorpresa con funciones limitadas…por ahora

Una de las novedades del iPad Pro de 2020 es la incorporación de un sensor LIDAR (siglas en inglés de Laser Imaging Detection And Ranging) en su parte trasera, cuyo funcionamiento es muy similar a los sensores ToF que montan algunos smartphones Android.

En términos prácticos este sensor se utiliza únicamente a modo de “sónar” para mapear las distancias y profundidades del entorno en una sala, aportando una mayor precisión en la ubicación de objetos de realidad aumentada en un entorno real calculando mejor las proporciones y profundidades correctas.

Gracias a la detección de profundidad que aporta este sensor el sistema puede establecer si, cuando un objeto se interpone entre la cámara (punto de vista del usuario) y el objeto representado en realidad aumentada, este debe ocultarse parcialmente o no.

Este sensor tiene un uso muy específico que, por el momento, no tiene muchas aplicaciones prácticas, pero que en los próximos años pueden incrementarse.

De todos modos, la integración de este sensor no debería ser un factor decisivo de compra a la hora de decantarse por este modelo, a no ser que vayas a trabajar en un ámbito muy relacionado con el uso y desarrollo de contenido en realidad aumentada. De lo contrario, su uso será muy esporádico…al menos por el momento.

Mejoras en la conectividad y un sonido estéreo impresionante

Algunas de las mejoras más destacables en las últimas versiones de iPadOS se han producido en el ámbito de la conectividad, permitiendo pasar de un entorno eminentemente cerrado en el que prácticamente no era posible conectar ningún dispositivo o sistema de almacenamiento externo a un puerto USB-C que admite la conexión de casi cualquier accesorio.

La integración del puerto USB- C ha supuesto un gran avance en conectividad permitiendo usar el iPad Pro de 2020 con los mismos adaptadores USB-C que podrías usar en cualquier MacBook.

Además de estas mejoras a nivel de software, el hardware del iPad Pro también ha evolucionado para mejorar las opciones de conectividad. En la unidad que nos ha cedido Apple disponemos de soporte LTE para redes móviles, de forma que bastará con insertar una tarjeta nanoSIM para disfrutar de plena conectividad en movilidad. El soporte para redes 5G tendrá que esperar a la próxima generación.

La actualización del iPad Pro también ha traído mejoras en la conectividad inalámbrica incorporando soporte para el estándar WiFi 6 (WiFi 802.11ax) con compatibilidad para doble banda de frecuencia (2,4 y 5 GHz) y Bluetooth 5.0.

Apple ha hecho un gran trabajo con los altavoces del iPad Pro desde sus inicios, y su calidad sonora se mantiene en esta nueva generación proporcionando un sonido estéreo de calidad sin importar cómo sostienes la tableta.

Al contar con cuatro altavoces se obtiene una mayor amplitud en el sonido, lo cual facilita una experiencia sonora más inmersiva a la hora de ver películas, en las que se aprecian con gran nitidez incluso detalles ambientales y efectos de la película.

Además, Apple lo ha configurado de forma que las frecuencias bajas siempre se reproduzcan por los altavoces inferiores, de forma que los bajos tengan más presencia; mientras que las frecuencias más altas, como los diálogos y todos esos sonidos de fondo que crean ambiente en las películas, se envían a los altavoces superiores.

El resultado es una calidad de audio que no hemos encontrado en ningún otro dispositivo móvil u ordenador portátil.

iPadOS es el último obstáculo para que el iPad Pro se considere un portátil

Apple lleva ya algunos años obsesionada con convertir al iPad en una alternativa solvente a los portátiles. Con el iPad Pro 2020 de 12,9” que estamos analizando está un paso más cerca de conseguirlo.

La combinación con el Magic Keyboard y el soporte externo para ratones y trackpads lo acercan mucho más a ese objetivo ya que, con esta nueva generación de iPad Pro, el rendimiento de su hardware lo coloca al mismo nivel de potencia que cualquier portátil de gama media.

Curiosamente, la piedra en el zapato del iPad Pro de 2020 no viene por la parte del hardware, sino de un software que no se quita el estigma limitador de tener que pasar por la App Store para realizar cualquier tarea, y obligar al usuario a dirigir su flujo de trabajo de una determinada forma sin ofrecer más alternativas.

Puede parecer un tópico sacado de una presentación del Steve Jobs Theater, pero no se puede negar que Apple ha creado su mejor iPad Pro hasta la fecha. La tableta no tiene un “pero” en términos de rendimiento, calidad de sonido e incluso conectividad, pero su sistema operativo limita los flujos de trabajo de una forma que, tal vez, el usuario no siempre puede asumir.

De hecho, en el tiempo que hemos estado usando el iPad Pro como ordenador principal, hemos tenido que hacer un esfuerzo adicional para modificar nuestro flujo de trabajo habitual y adaptarlo a las limitaciones que imponía iPadOS, mientras que las sensaciones que nos ha transmitido el iPad Pro de 2020 como dispositivo era de poder con todo lo que le echáramos.

No cabe duda que, dependiendo del uso que se haga de él, el iPad Pro puede sustituir completamente a un portátil y no ser una herramienta adicional. Pero, personalmente, no recomendaría su uso a cualquier usuario sin que previamente considere si las tareas que va a llevar a cabo se pueden realizar en un iPad de forma eficiente o no.

El argumento del iPad Pro de 2020 como alternativa ligera a un portátil se cae por su propio peso (valga la redundancia) al instalarle el Magic Keyboard ya que los 1,37 kg que pesa el conjunto no lo convierte en la opción más ligera, para igualar la productividad y movilidad de un portátil. En ese caso, un MacBook Air se presenta como un rival inesperado para quienes buscan portabilidad sin salirse del ecosistema de Apple.

El elevado precio del iPad Pro de 2020 tampoco invita a apostar por él. El iPad Pro de 2020 de 12,9 pulgadas con 1 TB de almacenamiento que estamos analizando cuesta 1.778, 30 euros aunque el precio del modelo base de 128 GB baja hasta los 1.269 euros por lo que, de nuevo, se mete en los dominios del MacBook Air.

Ponemos punto y final a este análisis del iPad Pro de 2020 con la sensación agridulce de tener entre manos un enorme y delicioso caramelo que nos gustaría recomendar a todos nuestros amigos y disfrutarlo durante todo el día, pero somos conscientes de que su sabor puede no ser del agrado de todo el mundo y, en algún caso, puede derivar en un dolor de tripa. 

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