La última actualización de Chrome mejora el rendimiento pero limita las pestañas | Tecnología

Malas noticias para muchos usuarios acostumbrados a no cerrar nunca el navegador, Chrome va a limitar el número de pestañas abiertas.

En las últimas semanas hemos visto que Google Chrome se ha enfrentado a una serie de problemas a causa de unas vulnerabilidades encontradas que permitían secuestrar los ordenadores. Pero más allá de estos baches, lo cierto es que sigue implementando novedades de cara a mejorar su uso y vamos a comentar algunas de las actualizaciones que está realizando.

La realidad es que con el avance de Microsoft Edge está encontrando aún más competencia de la acostumbrada y tiene que esforzarse al máximo por contentar a los usuarios. Una de las últimas novedades que ha lanzado hace referencia a la cantidad de pestañas abiertas, donde trabaja en dos frentes.

Por un lado, no quiere que estas ralenticen el equipo con sus continuas recargas y el consumo de vídeos o publicidad que se puedan mantener activos en segundo plano.


 Aunque Chrome no es el navegador más seguro y, de hecho, no es amigo de bloquear las cookies de terceros, poco a poco se van haciendo avances en este campo. Ahora, quieren que Chrome sea algo más privado gracias al proyecto Privacy Sandbox.

«A partir de esta versión, Chrome administra activamente los recursos de su ordenador para agilizar las pestañas que le interesan, al mismo tiempo que le permite mantener cientos de pestañas abiertas, para que pueda continuar donde lo dejó«, anuncian en Google respecto a la última versión de Chrome. Según han analizado, funciones en JavaScript llegan a ocupar el 40 % de los recursos del navegador en pestañas abiertas pero con las que no está interactuando el usuario.

Para solucionar el problema, han empezado a usar la función Occlusion Tracking de Windows que le da los permisos para saber qué pestañas y programas están siendo vistos por el usuario de cara a administrar los recursos en ellas.

Pero en sus planes de futuro también se encuentra el limitar el número de pestañas abiertas, sobre todo en la versión móvil del navegador, donde los usuarios acostumbran aún menos a cerrarlas o se mantienen abiertas por errores de pulsación. Seguramente, esta idea no gustará a todos, pero en muchas ocasiones las actualizaciones se mueven en una suerte de ensayo y error donde se puede volver a perspectivas anteriores si algo no convence.

En todo caso, en la mano de Google está el acelerar y potenciar aún más su navegador a la vez que también avanza la competencia.

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