Motorola Moto G 5G Plus, análisis y opinión | Tecnología

El mercado de los teléfonos móviles ha dado un giro enorme en los últimos años. Lejos del reinado que antes recaía en unas pocas marcas, ahora el ránking de marcas con más ventas de móviles cambia a un ritmo frenético y la competencia es cada vez más feroz. En este nuevo panorama, marcas míticas como Motorola se encuentran en una situación en la cual ya no ocupan tanta cuota de mercado como la que dominaban antes. 

Para no quedarse atrás, Motorola está haciendo un gran esfuerzo presentando móviles como el que tenemos hoy entre manos. El Moto G 5G Plus es un intento por competir con las principales marcas como Samsung, Xiaomi y Oppo dentro de la gama media-alta, cuyo rango de precio va de los 300 a los 500 euros, con una propuesta que en este caso tiene un precio de 379 euros.

Pero, ¿en qué se diferencia de los demás? Aparte de una batería de gran tamaño y hasta seis cámaras, el Moto G 5G Plus cuenta con una pantalla de gran calidad y un procesador pensado para llegar las redes 5G a los móviles de gama media. Es, por lo tanto, un móvil muy interesante, pero para saber si su precio de 379 euros puede hacer frente al resto de modelos del mercado vamos a analizarlo en profundidad.

  Motorola Moto G 5G Plus
Pantalla CinemaVision Full HD+ de 6,7 pulgadas
Resolución FHD+ / 90 Hz /1080 × 2520 / 409 ppi
90% ratio pantalla
Procesador Snapdragon 765 con 5G
RAM 4 o 6 GB
Almacenamiento 64 o 128 GB + MicroSD hasta 1 TB

Cámaras principales

 

Principal: 48 Mpx f/1,7, 1,6 µm
Macro: 5 Mpx (f/2,2, 1,12 µm)
Gran angular: 8 Mpx (f/2,2, 1,12 µm) 118°
Profundidad: 2 Mpx (f/2,2, 1,75 µm)

Cámara frontal Principal: 16 Mpx (f/2,0, 1,0 µm)
Gran Angular: 8 Mpx (f/2,2, 1,12 µm)
Batería 5.000 mAh
Turbo Power de 20W
Conector USB-C
Android Android 10
Tamaño y peso 168 x 74 x 9 mm
207 gramos
Precio 379 euros

Índice de contenido

Móvil de gran tamaño y con un estilo algo recargado

El Motorola Moto G 5G Plus destaca por su tamaño, de hecho durante este análisis en más de una ocasión nos han preguntado por la calle qué móvil era. Es un terminal muy alargado de hasta 168 mm de altura y también es grueso, con 9 mm de grosor. En la mano se nota bastante este tamaño y peso y se hace algo complicado su uso, pues no podemos alcanzar la mayor parte de la pantalla con una sola mano.

Es grande, sí, y llama la atención por ello, pero sobre todo no podemos decir que sea un móvil atractivo. Para el precio que tiene, esperábamos que Motorola se hubiera esmerado un poco más con el diseño y le hubiera otorgado un acabado más elegante. Este es un aspecto subjetivo, por supuesto, pero entre el grosor y el dibujo de la carcasa se nos ha antojado más como un móvil de gama baja

El cuerpo curvo y de policarbonato ayuda a que el agarre del teléfono sea cómodo, pero no es muy elegante. Motorola ha elegido un dibujo punteado con colores brillantes que al moverlo a la luz nos ha recordado a una bola de discoteca. El color azul que hemos tenido nosotros es bonito y los reflejos le dan vida, pero de cerca se nos antoja excesivo. 

El logo de Motorola preside la parte trasera en el centro con la plataforma cuadrada de las cuatro cámaras en una de las esquinas superiores y el flash. Ese detalle cuadrado lo vemos en muchos otros móviles como los del iPhone 11, aunque también ha recibido algunas burlas. Mantiene todas las cámaras juntas, aunque sobresale un poco de la carcasa. Para que las cámaras no sufran ningún daño, Motorola nos ofrece en la caja una funda de plástico que absorbe los posibles golpes que le demos. 

En los laterales tenemos varios elementos, como el lector de huellas que está en el botón de encendido y apagado, más adelante os contaremos qué tal funciona. A su lado tenemos el botón del volumen y en el lado izquierdo hay un tercer botón para activar el asistente virtual de Google, depende de la persona darle más uso o no, a nuestro modo de ver es uno de los elementos que nos sobran en este móvil.

En la parte inferior está el puerto USB-C para cargar el teléfono, el minijack para los auriculares y un altavoz, pero lo que destaca frente a la parte trasera no son los bordes, sino la parte frontal. La enorme pantalla con dos gotas en la esquina superior izquierda. Motorola ha incrustado sus dos cámaras selfie en la pantalla, eliminando así cualquier notch y dejando una imagen más lisa y homogénea.

La pantalla, uno de los puntos fuertes con doble tasa de refresco

Precisamente la pantalla es uno de los puntos fuertes de este móvil, un gran panel de muy buena calidad que cumple con creces en su función de ventana a cada una de las tareas y herramientas del terminal. Motorola ha instalado una pantalla de 6,7 pulgadas y resolución Full HD+ (1.080 × 2.520 píxeles) que ocupa el 90% del frontal y está rodeada de unos bordes muy finos.

Pocos vídeos de alta calidad se le resisten a esta pantalla que también es compatible con la tecnología HDR 10 cuyo objetivo es dotar de un mayor realismo a las imágenes con una paleta cromática más amplia. Entre el tamaño y la calidad, el Moto G 5G Plus se presta a ver todo tipo de contenidos streaming desde programas de viajes, series, videojuegos, hasta los mejores documentales de naturaleza.

La pantalla cuenta además con dos tasas de refresco, 60 Hz y 90 Hz que podemos variar a nuestro antojo. Desde los ajustes podemos elegir una frecuencia u otra según las necesidades de cada momento, la frecuencia más alta se suele usar para conseguir más fluidez cuando estamos viendo vídeos o jugando a videojuegos, pero implican un consumo de energía mayor como veremos más adelante en el apartado de la batería. 

Si no queremos tener que estar pendientes de cambiar de forma manual la tasa de refresco de la pantalla y correr el riesgo de que se nos olvide cambiarla y gastar la batería antes de tiempo, contamos con una opción automática. En este caso es el teléfono el que se encarga de seleccionar la opción más aceptable según el uso que estemos haciendo del móvil en cada momento, como el sistema de brillo automático. 


Empieza a ser muy habitual hablar del número de Hz o hercios que tiene la pantalla de un móvil cuando se presenta, pero ¿qué significa esta medida y que implica para los usuarios? Os lo contamos.

Hablando del brillo, no podemos decir que la pantalla tenga un nivel de brillo muy alto, pues en situaciones de mucha luminosidad como por la calle un día soleado se queda un poco corto y cuesta ver lo que se está haciendo. Aún así son momentos puntuales en los que el contraste entre el fondo y los elementos de la aplicación que estemos usando no sea muy destacable. En el resto de escenarios el brillo es más que suficiente. 

Sí que hemos tenido que pegarnos algo más con el sistema de brillo automático y regular la intensidad de forma manual porque suele decantarse por más brillo del necesario y en más de una ocasión nos ha molestado a la vista cuando estábamos en interiores. Aún así el rango de colores es bueno y tenemos varias opciones para personalizarlo si fuera necesario. 

El Snapdragon 765 con 5G, la mejor elección

A la hora de presentar un móvil de gama media como este se debe apostar por ciertos detalles y reducir otros para que el precio no sea excesivo. El balance entre las especificaciones que sacrificamos y la que no es lo que determina que destaque por encima de los demás móviles. 

Para poder ofrecer compatibilidad con las redes 5G y un buen rendimiento Motorola podría haber optado por el Snapdragon 865 de Qualcomm, la bestia que han elegido los principales móviles más top del momento. Pero esta elección hubiera encarecido el precio final, por eso Qualcomm decidió dar a los fabricantes una versión más ligera, el Snapdragon 765 con 5G, el que ocupa el corazón del Moto G 5G Plus. 

Los 8 núcleos Kryo 475 de este procesador proporcionan una buena dosis de potencia y manejan con soltura todo tipo de aplicaciones permitiendo saltar de una a otra con total fluidez. Puede que no sea su hermano mayor, pero pocas pegas se le pueden poner a este chip.

Para ayudarle en su trabajo, el Snapdragon 765 cuenta con el soporte de 6 GB de memoria RAM y 128 GB de almacenamiento interno que, por si no fueran bastantes lo que sería difícil, se pueden ampliar con una tarjeta microSD. Con estas cifras no podemos esperar malos resultados en absoluto para un móvil de 400 euros.

A continuación os dejamos los resultados de las pruebas de rendimiento que ha conseguido el Moto G 5G Plus para que las podáis comparar con otros móviles que integran equipos similares.

  Motorola Moto G 5G Plus OnePlus Nord SD 765G OnePlus 8 SD 865 Oppo Find X2 Neo SD 765G realme 6 Pro SD 720 realme X2 SD 730G realme 6 Helio G90T Xiaomi Mi 9T
Geekbench 4 Single 2.697 2.843 4.262 2.690 2.690 2.515 2.595 2.563
Geekbench 4 Multi 7.354 7.781 13.272 7.532 7.262 6.805 7.775 6.889
Geekbench 5 Single 581 618 915 620
Geekbench 5 Multi 1.796 1.995 3.358 1.833
3D Mark (OpenGL | Vulkan)) 2.994
2.790
3.327 | 3.105 7.269 | 6.738 3.327 | – 3.292 | – 2.526 | – 2.395 | – 2.507 | –
AnTuTu 303.413 332.216 582.288 333.622 287.123 213.416
PC Mark 8.269 9.205 10.023 9.339 9.507 9.085 10.601 7.468

Existe una versión más asequible con 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento interno, pero nosotros no la hemos probado, aunque teniendo el mismo procesador su rendimiento tampoco será malo. En este caso, las semanas que hemos estado poniendo a prueba este terminal no hemos tenido ningún problema, ralentización o fallo a la hora de ir de una tarea a otra. 

Para tareas más exigentes como a la hora de jugar, la GPU Adreno 620 da la cara ofreciendo una experiencia de juego muy buena. Este es el momento ideal para activar la pantalla con la tasa de refresco de 90 Hz y disfrutar de juegos como Call of Duty mobile, PUBG o Asphalt 9 Legends, cuyos gráficos exigen una calidad bastante alta y olvidarte de los lags y tirones de tu antiguo móvil.

Para ayudar en la experiencia de juego, Motorola ha incluido el Moto Gametime que evita que nos interrumpan con notificaciones o llamadas, ofrece un kit de acceso rápido a ajustes o capturas de pantalla y otras herramientas y apps. También permite bloquear el brillo automático o mejorar el audio. 

Por otro lado, sí le hemos encontrado una pega y está en el sistema de refrigeración, aquellos momentos de máxima carga de trabajo se traducen en un aumento considerable de las temperaturas. Estas también aparecen a la hora de usar la carga rápida y volver a llenar la batería. 

Android 10 cubierto de gestos rápidos

La capa de personalización instalada por Motorola por encima de Android 10 es tan sutil que apenas se nota, pero está ahí e incluye una gran cantidad de gestos y accesos rápidos que hacen que el móvil sea más fluido. 

No es por lo tanto Android puro, pero los extras añadidos por el fabricante completan el software sin ser excesivos ni sobrecargados. Tenemos un cajón para guardar todas las aplicaciones, un modo oscuro para casi cualquier herramienta del sistema y el resto de aplicaciones que lo permitan. 

También contamos, como ya hemos dicho, con gestos rápidos para navegar por el móvil, como el sencillo gesto de muñeca para abrir la cámara del teléfono o la vista previa de las notificaciones desde la pantalla de bloqueo. Cuando el teléfono está bloqueado, la pantalla nos muestra las nuevas notificaciones e interactuar hasta cierto punto con ellas, este es de los extras que más nos ha gustado.

A parte de eso, tenemos otros gestos que ofrecen una ventana lateral para acceder rápido a ciertas herramientas y que se abre pulsando el botón de encendido varias veces, funciona bastante mal y no hemos sido capaces de activarla muy a menudo. También podemos convertir el móvil en un sencillo reproductor de música y cambiar de canción o dar otras órdenes con los botones cuando vamos por la calle. 

En cuanto a las aplicaciones que vienen preinstaladas, en este móvil no hemos encontrado un bloatware muy pesado, pero sí tenemos algunas apps que si no nos interesan siempre podemos eliminar para dejar hueco a otras. Facebook es la más relevante, junto con alguna de Motorola y casi todas las aplicaciones de Google. 

Sistemas biométricos

El Moto G 5G Plus cuenta con los dos clásicos sistemas de seguridad biométricos, el reconocimiento facial y la huella dactilar. Como ya os habíamos contado antes, el lector de huellas no está ni debajo de la pantalla, ni detrás junto a las cámaras, se encuentra en el botón de encendido, en el lateral derecho. 

Sería, en principio, una opción cómoda si no fuera porque el móvil es muy alargado y los botones están muy arriba. Dependiendo de a qué altura sujetes el teléfono llegarás con el dedo o no y, durante el tiempo que hemos estado probando este móvil, nos ha resultado algo incómodo.

Aún así el lector es rápido y no nos ha dado error en ningún momento. De todas formas, también puedes recurrir al sistema de reconocimiento facial que está siempre pendiente, con que levantes el móvil con la mano el sistema busca tu rostro y si hay buena luz, el sistema desbloquea el teléfono rápido. Motorola advierte que el sistema facial es menos seguro que el dactilar, si alguien se parece mucho a ti o acerca el móvil a tu cara, el teléfono se desbloquea, aunque esta es la tónica de la mayoría de smartphones actuales. 

Muchas cámaras para fotografías sin espectacularidades

Motorola no iba a ser menos que el resto de fabricantes. En su móvil Moto G 5G Plus también ha querido desplegar un gran número de cámaras: cuatro en la parte trasera y dos por delante. Aunque es un número habitual, nos han parecido muchas para los resultados que hemos obtenido. 

Por detrás, formando un cuadrado, están las cuatro cámaras lideradas por un sensor de 48 Mpx, al que le sigue un gran angular de 8 Mpx, un sensor para la profundidad con 2 Mpx y un cuarto para hacer la fotografía Macro de 5 Mpx. Es una combinación muy popular entre los actuales móviles, aunque por lo general la fotografía macro no suele dar mucho juego. También podríamos prescindir de algunas de las cámaras delanteras, una de 16 y otra de 8 Mpx

Estas cámaras responden a la aplicación desarrollada por Motorola que podemos encontrar ya instalada en el teléfono. Es una aplicación sencilla de usar, donde tenemos todos los elementos al alcance: el HDR, la fotografía nocturna o macro y las herramientas para vídeos, entre otros. En los ajustes podemos cambiar la cámara principal para conseguir fotos de mayor calidad tanto para la fotografía principal como para los selfies. 

Como era de esperar las fotos diurnas tienen pocas pegas, el sensor de 48 Mpx que dispara a 12 Mpx al utilizar la tecnología Pixel Binning. Las fotos son luminosas y con un rango dinámico muy bien ajustado. No quedan saturadas ni artificiales como si le hubiéramos aplicado un filtro de instagram. 

El sensor gran angular ofrece imágenes más amplias con la desventaja de que los bordes muestran una ligera distorsión. Los colores se mantienen, pero también la luminosidad se resiente un poco.

En el sentido contrario, tenemos el zoom de 8 aumentos en formato digital, que nos permite acercarnos un poco a objetos lejanos. La cámara consigue alcanzar justo en el momento en el que los detalles se empiezan a pixelar y resultaría inútil realizar la foto. 

No nos olvidamos de uno de los elementos más imprescindibles en los teléfonos actuales, el HDR. Este ajuste regula la iluminación de las fotografías en circunstancias de mucho contraste donde las sombras y las luces dominan la escena. El efecto es suave, pero suficiente para mejorar la imagen, hasta recuperando los colores de las partes más saturadas.

Por la noches es cuando esta calidad desaparece, empezamos a percibir ese ruido tan molesto que estropea las fotos y el contraste entre oscuridad y luces es significativo. En ese momento, recurrimos al Modo Noche, un retoque que debería dar luz a las partes más oscuras, definir los detalles y suavizar la intensidad de las luces intensas como las farolas, pero el efecto deja mucho que desear. 

La diferencia es mínima, lo máximo que consigue es incrementar las luces inundando la fotos del tono amarillo de la farola. Es mejor recurrir a la fotografía en crudo que al menos será más realista. 

Por su parte, el sensor macro hace su trabajo. La imagen no es muy oscura y los detalles más pequeños se enfocan fácilmente cuando das con la distancia adecuada entre la cámara y el objeto. De todas formas, su buen funcionamiento no termina de convencernos, no es un tipo de fotografía que hagamos con mucha frecuencia por lo que podríamos pasar sin este elemento.

A la hora de hacer retratos tenemos una buena noticia, su sensor de profundidad y el software se defienden recortando la silueta de la persona. Esto también se aprecia en los selfies con las cámaras delanteras como vamos a ver en un momento. Detalles tan complejos de delinear como son las gafas están bien recortados, algo que no ocurre en muchos móviles. 

Os dejamos una selección de las fotografías que hemos realizado con este conjunto de cámaras y en este enlace podéis ver todas en su calidad original para analizarlas según vuestro propio criterio. Ya podemos pasar a las dos cámaras frontales, una de 16 Mpx y otra de 8 Mpx que juntas consigue, no solo imágenes con buena luz y detalle, sino desenfocar bien el fondo de nuestro rostro. El efecto belleza también cumple, aunque Motorola nos da pocas opciones para personalizarlo. 

La estabilización a la hora de grabar un vídeo es otro de los puntos flojos de este terminal. No usarla no es una opción, pues como puedes ver en la primera prueba, al ir andando el movimiento es tan fuerte que no se puede percibir apenas lo que estamos grabando. La calidad de los vídeos va de FullHD a 60 y 30 fps, hasta UHD con 30 fps

De todas formas usar la estabilización tampoco es un cambio muy favorable, los saltos del vídeo al moverlo de un lado al otro son notables. 

Batería con una carga demasiado estándar para su precio

Llegamos ahora al apartado de autonomía donde solemos poner a prueba la batería y la carga de cada terminal. En este sentido el Moto G 5G Plus no defrauda pero tampoco destaca de la media que ofrecen los móviles de este rango de precio. Motorola ha elegido una batería de 5.000 mAh para que nos olvidemos durante dos días del cargador. 

Un fin de semana, eso es lo que dura la batería de este terminal. En las semanas que hemos estado utilizando el móvil a diario hemos podido alargar su autonomía hasta los dos días y medio. Como decíamos al principio de este análisis, el resultado depende mucho del uso que hagamos del Motorola. 

El uso de la pantalla en 90 Hz reduce considerablemente la batería de este móvil, sobre todo si tenemos en cuenta que es un recurso que se acompaña con videojuegos o videos que también implican un esfuerzo mayor para el smartphone. En las pruebas de rendimiento que hemos realizado vemos como con la pantalla encendida al máximo nivel de brillo, la diferencia entre los 60 Hz y los 90 Hz es de algo más de una hora. 

El uso del sistema automático que modifica la tasa de refresco según la herramienta que estemos utilizando en ese momento, ayuda a reducir el consumo y poder seguir disfrutando de las ventajas de una pantalla más fluida

En cuanto al sistema de carga, con una batería de semejante tamaño es imprescindible una carga rápida si no queremos eternizarnos cuando pongamos a cargar el teléfono. Motorola ha confiado en un sistema TruboPower de 20 W que consigue cargar el móvil a la mitad después de tres cuartos de hora. Se calienta el teléfono y el cargador en exceso, casi no puedes ni tocarlo.

Para conseguir una carga completa tenemos que esperar casi tres horas, lo que empieza a ser un tiempo bastante largo si vamos con prisas. De todas formas, podemos dejar cargando el móvil por la noche o si lo necesitamos con urgencia porque se no haya olvidado, con media hora de carga tendremos suficiente para aguantar medio día sin problemas. 

Conectividad 5G, NFC y USB-C, la fiesta está completa

Ya que mencionamos el 5G, pasamos a hablar de las opciones de conectividad que ofrece este Motorola G 5G Plus. Como ya hemos dicho lo que más destaca es su compatibilidad con las redes 5G, lo que nos asegura que tendremos un móvil capaz de seguir el ritmo de la tecnología en los próximos años, cuando estas redes estén más extendidas.

En cuanto al resto de conexiones inalámbricas que ofrece este terminal, tenemos: Bluetooth 5.1, el último estándar que consume menos y tiene más alcance; NFC que ya aparece en casi todos los móviles de este rango para poder hacer la compra sin depender de la cartera y Wi-Fi de doble banda AC o Wi-Fi 5. Ya se han visto algunos móviles con Wi-Fi 6 y, la verdad, hubiera sido el último detalle para saber que es un móvil con vistas al futuro, pero habría implicado subir el precio.


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Por otro lado, las conexiones por cable están representadas por un puerto USB 2.0 Tipo-C y un jack de 3,5 mm para auriculares. También debemos mencionar la ranura para las tarjetas SIM, podemos usar dos y aún nos queda hueco para una tercera tarjeta microSD con la que aumentar el espacio de almacenamiento.

En lo que al audio respecta, tenemos un altavoz en la parte inferior del dispositivo y el volumen es bueno. El nivel máximo es alto y no distorsiona en exceso el sonido, aunque podemos notar cómo empeora, sobre todo en los agudos. Siempre es mejor contar con un buen altavoz para escuchar música o una película. 

Moto G 5G Plus, un móvil a tener en cuenta en la batalla por el 5G más barato

El Motorola Moto G 5G Plus es un gran móvil, de eso no hay duda. Todo aquel que lo compre estará apostando por un teléfono con muy buena potencia, pantalla, una autonomía aceptable y que incluye tecnología 5G cada vez más presente en el mercado, una apuesta de futuro. 

Es verdad que le hemos encontrado algunas pegas como el diseño con materiales algo sencillos, el hecho de que la batería se consume algo más rápido de lo que esperábamos o que el número de cámaras se nos antoja algo excesivo para los resultados que ofrecen –más no siempre es mejor. No obstante, son detalles que no pesan tanto como los puntos positivos

La armonía entre los puntos fuertes de este móvil y su precio ajustado de 379 euros, hacen que merezca la pena tener en cuenta este smartphone, sin perder de vista otros competidores que quizás cuidan algo más los detalles y el diseño y están pegando fuerte en la competición. Alternativas, desde luego, no faltan.

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