TCL 10 Pro, análisis y opinión | Tecnología

Fue en IFA de 2019 (cómo echamos de menos los eventos físicos en los que podemos toquetear los productos que veremos en los próximos meses) cuando TCL reunió a varios periodistas en un pabellón de la feria de Berlín para contarnos sus planes de desembarco en occidente.

La compañía china es una de las más potentes en Asia gracias tanto a su rama de desarrollo de paneles (donde son uno de los líderes a nivel mundial) como, sobre todo, por el ‘ecosistema’ de productos que tienen en China, al más puro estilo Xiaomi.

La invasión occidental empieza con traer móviles y televisores y, tras el análisis del TCL 10L, un móvil estrictamente de gama media que buscaba equilibrio entre precio, rendimiento y diseño, os contamos nuestra opinión del TCL 10 Pro

  TCL 10 Pro
Pantalla Panel AMOLED | 6,47″ de diagonal | El 89,5% del frontal es pantalla | Resolución 2.340 x 1.080 píxeles | Densidad de 398 píxeles por pulgada | Soporta HDR10 | Modo Always-on Display
Procesador Snapdragon 675 | NFC
Memoria RAM 6 GB
Almacenamiento 128 GB UFS 2.1
Cámaras principales Principal de 64 Mpx f/1.8 | Gran angular de 16 Mpx f/2.4 | Macro de 5 Mpx f/2.2 | Profundidad de 2 Mpx f/2.4
Cámara frontal 24 Mpx f/2.0
Batería 4.500 mAh | Carga rápida de 18 W
Sistema operativo Android + TCL UI
Dimensiones y peso 158,5 x 72,4 x 9,2 mm | 177 gramos
Precio 450 euros en Amazon

Os avanzamos que el TCL 10 Pro es un dispositivo que sorprende. Y es que, cuando lo sacas de la caja no esperas tener un móvil tan premium. Evidentemente, hacemos nuestros deberes y ya sabíamos todas las características del terminal y sabíamos que, por números, se trata de un móvil de gama media pura y dura.

Sin embargo, el diseño nos sigue alucinando tras estos días de uso. Y es que, si se me olvida el chip que monta, pensaría que en el bolsillo tengo un móvil que puede costar, fácilmente, el doble

Análisis del TCL 10 Pro por apartados:

Diseño por encima de su gama gracias al cuerpo unibody de aluminio y cristal con acabado mate

Empezamos el análisis del TCL 10 Pro hablando, evidentemente, del apartado más sorprendente del terminal. El diseño marca la diferencia en muchas compañías y TCL ya nos avisaba con el TCL 10L.

Es un móvil de policarbonato, sí, pero quería hacer cosas distintas. 250 euros por un móvil con colores atractivos, buenos acabados, orificio en pantalla y un módulo de cámara que oye, sobresalía, pero estaba en horizontal y hacía que el móvil no se tambaleara en una superficie. 

Esa intención de hacer cosas diferentes es patente en el TCL 10 Pro. Antes de nada, vamos con una reflexión. Con el Análisis del Xiaomi Mi 10 Lite y, sobre todo, del Oppo Find X2 Lite, os contamos que había formas y formas de hacer móviles lite y que, precisamente, esos dos exponentes dignificaban el término.

 

Cuando un móvil tiene apellido ‘Pro’, solemos pensar que tiene mucha mejor cámara, mejor pantalla y mejor procesador que el terminal ‘Lite’, estándar o como lo quieran llamar. Eso en el caso del móvil que tenemos entre manos se cumple… a medias.

 

Y es que, vamos a quitarnos de encima este punto, el hardware es prácticamente el mismo que el de su hermano pequeño. Os hablaremos más adelante de él y os compartiremos resultados y conclusiones, pero donde debemos decir que la compañía china ha querido destacar con este modelo ‘Pro’ es en el diseño.

Tenemos un móvil de 449 euros en el que abunda el cristal. En la parte frontal tenemos un notch de tipo gota (diferente al del TCL 10L) que está muy bien integrado en el frontal gracias a un marco superior muy delgado (de solo 4 milímetros). La barbilla tiene un tamaño también contenido, de 5 milímetros y los laterales son su punto fuerte. 

Su panel AMOLED permite una curvatura que hemos visto en móviles premium este año como el OnePlus 8 Pro (palabras mayores y aquí nuestro análisis) y la parte de marco negro lateral es de apenas milímetro y medio. Y sí, es acentuada y tenemos toques accidentales tanto en juegos como en la cámara, perdiendo algunas fotos o modificando el punto de enfoque.

Esas esquinas y laterales redondeados se funden en un marco de aluminio mate con textura en los laterales. En el lateral derecho tenemos el botón de subir/bajar volumen y el de bloqueo. Están un poco arriba, pero no me ha incomodado a la hora de pulsarlos. En el lateral izquierdo tenemos un botón programable que cuenta con una textura rugosa.

En la parte inferior tenemos el USB Tipo-C, el micrófono y el altavoz (solo un altavoz) y la ranura de dualSIM que podemos usar con dos tarjetas o con una tarjeta o una microSD para ampliar el almacenamiento.

El grosor del móviles de 9,2 milímetros. No es delgado, pero lo cierto es que en mano parece bastante más liviano de lo que cabe esperar por la enorme pantalla debido a un peso de solo 177 gramos y a una altura que no llega a los 16 centímetros.

Más buenas noticias: el puerto de infrarrojos y el jack de 3,5 mm para auriculares de la parte superior. En mano, es un móvil que sienta muy bien gracias a esas formas redondeadas, al tacto del aluminio y el cristal mate con textura de la trasera y a ese diseño unibody en el que los cortes entre el cristal (frontal y trasero) y el aluminio de los laterales no se clavan en la palma de la mano.

Hablando de la trasera, nuestro color turquesa es realmente atractivo y, más allá de esa sensación premium en mano gracias al cristal mate (no se quedan las huellas, no se resbala y da «gustito», como el aluminio texturizado hace años), nos ha encantado el módulo de cámara.

No sobresale ni un milímetro del cuerpo al estar integrado en esa trasera y está, como en el TCL 10L, en formato horizontal. Es elegante, cuenta con un cristal protector y con dos unidades de flash, una a cada lado.

Algo curioso es que estos flashes sí sobresalen un poco -no llega al milímetro-, lo que nos permite dejar el móvil en una mesa con la seguridad de que el cristal protector de las cámaras no se va a rayar con facilidad.

No es solo un móvil tremendamente bonito, algo que salta a la vista, sino que aparenta ser más premium de lo que le toca ser por hardware. Al final, hay compañías que, como decimos, entienden por ‘Pro’ una cámara espectacular o un procesador de más nivel. TCL parece, al menos con esta unidad, que quiere diferenciar el modelo ‘L’ del ‘Pro’ por el diseño… y la pantalla.

Antes de pasar al panel, el otro punto evidentemente fuerte del móvil, comentar que la caja incluye una funda de silicona con refuerzo en esquinas. Cubre bien la pantalla, los laterales no quedan inservibles y cumple su función, pero es cierto que es de esos móviles con un tacto tan agradable… que da pena ponerles una funda.

Muy buen panel AMOLED con tecnología NXTVISION marca de la casa

El diseño es muy top, pero el punto fuerte de los terminales TCL son las pantallas. La compañía china es uno de los principales fabricantes mundiales de pantallas y, cuando nos hicieron el tour en su stand del Mobile World Congress 2019, nos mostraron sus avances en pantallas curvadas y paneles flexibles.

Parte de esa tecnología está en la pantalla del TCL 10 Pro. Tenemos un panel AMOLED de 6,47″. No es el panel con más diagonal del mercado, pero vistas las dimensiones del móvil y su peso, agradecemos dicho tamaño. Ocupa el 89,5% del frontal y la resolución es de 2.340 x 1.080 píxeles.

Esto arroja 398 píxeles por pulgada, lo que hace que los píxeles individuales sean indistinguibles y, además, el propio diseño de los iconos y la interfaz de TCL hace que lo que vemos en pantalla brille gracias a unas sombras y animaciones muy interesantes en los iconos de las apps.

El formato es 19,5:9 y los 72,4 mm de ancho permiten agarrar el móvil con una sola mano de forma muy cómoda. ¿Cómo se consigue ese formato sin ser más ancho que móviles recientes 20:9? La respuesta está en los bordes. 

Tenemos bordes curvados en los que solo tenemos un milímetro de borde negro y… buenas noticias. En los móviles con bordes así, solemos ver en imágenes con fondo blanco (Twitter, Instagram, navegador…) que los bordes hacen una sombra vertical. Esto es algo que, dependiendo del usuario, molesta más o menos.

El TCL 10 Pro no se libra de esto, pero es una sombra mucho menos acentuada que la de un OnePlus 8 Pro, por ejemplo, que tiene la misma curvatura y unas sombras más marcadas en los laterales.

Los ángulos de visión son buenos y las opciones de personalización de la pantalla también son generosas. Podemos calibrar los colores, ocultar el notch pintando una barra negra en la que se muestran notificaciones (y que queda muy elegante, todo sea dicho) y tenemos un modo oscuro que está bien implementado y que ayuda a reducir el consumo de batería al apagar los píxeles negros en el panel AMOLED.

El plato fuerte está en las herramientas de NXTVision. Es el software que podemos configurar para que convierta contenidos SDR a HDR, pero también para mejorar automáticamente el contraste, la nitidez y la saturación para que veamos contenidos con una paleta más rica.

No me gusta que, cuando desactivamos esto, los colores son apagadísimos, «forzándonos» a tener el modo siempre activo. 

Además, también cuenta con tono adaptativo, un sensor de brillo automático que funciona realmente bien, adaptando rápidamente el brillo del móvil en función de la luz ambiental, y un modo de altas luces que podemos activar y desactivar para dar un ‘punch’ de brillo en exteriores.

Es una pantalla a la altura de las expectativas para una marca que… bueno, eso, es especialista en paneles.

Cuatro cámaras que no sobresalen y con una principal que deja buen sabor de boca

Cuando compramos un terminal de 450 euros, esperamos que el rendimiento fotográfico esté a la altura. Ya vimos en el análisis del TCL 10L que la cámara principal dejaba buenos resultados que, por desgracia, no compartían el resto de sensores. Podéis ver aquí los originales tal y como salen del móvil.

El modelo Pro tiene las mismas cámaras que el 10L, pero hay dos cambios. El primero es que tenemos más megapíxeles y, además, se mantiene el tamaño del pixel. Lo mejor es que los sensores también son más grandes. El sensor principal cuenta con 1/1,72″, lo que significa que es sustancialmente mayor que el de 1/2,25″ del 10L.

Estos son los detalles de los diferentes sensores del TCL 10 Pro y la comparativa con los del 10L:

  TCL 10 Pro TCL 10L
  Resolución Apertura Tamaño del píxel Tamaño del sensor Resolución Apertura Tamaño del pixel Tamaño del sensor
Principal 64 Mpx f/1.8 0,8 μm 1/1,72″ 48 Mpx f/1.8 0,8 μm 1/2,25”
Gran angular 16 Mpx f/2.4 1 μm 1/3,1″ 8 Mpx   1,12 μm 1/4”
Macro 5 Mpx 2 Mpx f/2.4 1,65 μm 1/5”
Profundidad 2 Mpx 2 Mpx f/2.4 1/5”
 
Frontal 24 Mpx f/2.0 0,9 μm 1/2,8″ 16 Mpx f/2.2 1,0 μm 1/3,1”

Antes de ver cómo se desenvuelven las cámaras, veamos un poco la aplicación. Y es que, es estable, pero también de esas que nos bombardean con un montón de opciones, y si venís de la de un Samsung o un Xiaomi, por ejemplo, os vais a tener que acostumbrar. 

Tenemos varios modos (super noche, retrato, auto, vídeo y pro) accesibles en una barra horizontal, pero si queremos usar el macro, hacer efectos con fotos y vídeo o usar el modo de alta resolución a 64 Mpx tenemos que irnos a «más». 

Pasa usar el gran angular, tenemos el icono de «panorámica» en el modo automático, pero ojo porque en «más» también tenemos ese icono… que no se usa con el gran angular, sino para hacer varias fotos y componer una panorámica. 

Podemos hacer un x2 por software gracias a un botón… y tenemos un icono de tres circulitos que, básicamente, es un modo que nos deja ver una imagen con el sensor principal, otra con el gran angular y un vídeo de manera simultánea de tal forma que, pulsando en uno de ellos, accedemos a ese modo.


No es lo mismo el HDR en las pantallas, que en las cámaras. Aquí te contamos qué es cada uno y qué diferencias hay.

Por lo demás, tenemos opciones de proporción de imagen (4:3, 16:9, 1:1 o estirada) para crear diferentes composiciones y sacar nuestra vena artística, filtros de color y un modo de inteligencia artificial que debemos activar o desactivar desde el menú de configuración. 

Los que os dejamos a continuación han sido tomados con HDR automático y en diferentes situaciones. Corresponden al sensor principal como se puede ver en todas ellas, el procesado no es el mejor debido a una saturación excesiva de los colores.

Esto es debido a la incidencia de la corrección de la inteligencia artificial, pero si se desactiva… los resultados no son mucho mejores.

2x digital  

2x digital 

2x digital  

2x digital  

2x digital  

2x digital  

2x digital  

2x digital  

2x digital 

El 2x digital se defiende, pero es curioso cómo cambia la representación de color. Esto no debería ocurrir debido a que, realmente, el sensor que toma la fotografía es el mismo y lo único que hace es un recorte.

Ahora vamos con el gran angular. El problema de este sensor, como pasaba en el TCL 10L, es que es muy poco definido, lo que da como resultado imágenes que se pueden utilizar en redes sociales, pero poco más. Nos gusta que no deforma en exceso las líneas y no hay elementos extraños como pérdida de texturas (ocurría en el TCL 10L), pero es un gran angular para usar en contadas ocasiones.

2x digital  

2x digital 

Y si pasamos al sensor macro, la cosa no es mucho mejor. Estos sensores muchas veces están ahí por marketing… y este es uno de esos casos. Los 2 megapíxeles no dan para mucho y las imágenes no son nítidas. El enfoque es cercano, sí, pero hay muchísimo ruido en imagen y los colores son muy pobres, con un tono frío muy acusado.

Misma fotografía con sensor principal

A continuación, os dejamos unos ejemplos del modo retrato tanto por software (con la cámara delantera) como por hardware, supuestamente, utilizando el sensor de profundidad del módulo principal:

En vídeo, podemos grabar a 4K30 o a 1.080p60 como máximo. A 1.080p los resultados están dentro de lo esperado en esta gama, pero a 4K30 se nota que el procesador está trabajando más y no puede procesar en tiempo real toda la información que le llega. El resultado es un vídeo con detalle pobre a 4K, con peor estabilización y con mucho ruido a plena luz del día. Siempre que podamos, mejor a 1.080p60.

Al final, tenemos cuatro cámaras con una configuración idéntica a la del TCL 10L, pero con más megapíxeles. Esto no quiere decir que sean mejores, simplemente generan archivos más grandes. ¿Qué pasa aquí y por qué un móvil de 450/500 euros rinde peor que otros de precio similar? La respuesta es sencilla: Lo que ha hecho TCL con este modelo es echar el resto en la pantalla y el diseño, que también cuesta dinero, mientras el resto de apartados son más propios de móviles 200 euros por debajo.

No es un móvil para hacer fotografías, sino para disfrutar de multimedia y del gran diseño que tiene.

Snapdragon 675 y 6 GB de RAM suficientes para casi todos los usuarios

Justo tras hablar de la pantalla, solemos hablar del hardware. Y es que, creemos que, al final, la pantalla es fundamental al ser el elemento con el que vas a estar interactuando para cada acción del teléfono, pero el hardware tiene que nutrir de contenido a esa pantalla. Son elementos que están muy interconectados.

En este análisis del TCL 10 Pro he preferido hablar antes de la cámara al ser una pequeña novedad respecto al TCL 10L. Y es que, el hardware de este terminal es muy similar al que tenemos en su hermano menor. Esto se traduce en un SoC de gama media que conocemos bien, el Snapdragon 675.

Se trata de un SoC formado por la GPU Adreno 612 y una CPU de ocho núcleos con dos a 2,2 GHz y otros seis a 1,7 GHz. Está construido en una litografía de 11 nanómetros y acompañado por 6 GB de memoria RAM. 

Como decimos, sabíamos lo que nos íbamos a encontrar porque la pantalla es evidentemente mejor que la del TCL 10L, pero la resolución es la misma, así como el estándar UFS 2.1 de la memoria ROM y hemos hecho muchas pruebas con este SoC  a lo largo de los últimos meses.

Os dejamos una comparativa entre diferentes modelos con este SoC… y con algunos equivalentes de Samsung y MediaTek:

  TCL 10 Pro TCL 10L realme 6i Oppo A9 2020 realme x2 Galaxy A70 Redmi Note 7
SoC Snapdragon 675 Snapdragon 665 Helio G80 Snapdragon 665 Snapdragon 730G Snapdragon 675 Snapdragon 660
RAM 6 GB 6GB 4GB 4GB 8GB 6GB 4GB
AnTuTu 222.304 174.755 202.154 175.731 213.099 168.468 146.005
3D Mark Sling Shot 1.703 1.698 1.337 1.146 2.395 1.063 1.360
Geekbench 4
Single
2.362 1.500 1.839 N.D. 2.515 2.399 1.337
Geekbench 4 
Multi
6.481 4.115 5.830   6.805 6.499 4.941
Geekbench 5
Single
503 310 314
Geekbench 5
Multi
1.618 1.044   1.410      
PC Mark 7.474 6.838 8.724 6.351 9.085 7.545 6.221

Además del rendimiento del SoC en los test sintéticos, también probamos la velocidad de la memoria. Y es que, es fundamental que haya unos rápidos accesos del SoC a esta memoria, pero también buenos tiempos de lectura/escritura.

Al final, que la memoria sea lo más rápida posible es lo que ayuda a tener esa sensación de agilidad en el terminal… y también nos echa un cable si trabajamos copiando archivos al teléfono, como fotos de una cámara que editemos en programas como Photoshop Express.

Estos son los resultados:

  TCL 10 Pro TCL 10L
UFS 2.1
Escritura secuencial 154,31 MB/s 106,64 MB/s
Lectura secuencial 450,64 MB/s 204,87 MB/s
Escritura aleatoria 14,13 MB/s 8,81 MB/s
Lectura aleatoria 14,37 MB/s 5,50 MB/s
Copia en memoria 4,72 GB/s 4,03 GB/s

Vistos los datos, vamos con las sensaciones. Si comparamos los procesadores del 10L y 10 Pro tenemos un Snapdragon 665 de 8 núcleos con 4 a 2,0 GHz y otros 4 a 1,8 GHz frente a un Snapdragon 675 de 8 núcleos con 2 a 2,0 GHz y 6 a 1,7 GHz. 

En teoría, por los números, el 665 del 10L debería ser mejor, pero no. La arquitectura de los núcleos del Snapdragon 675 es superior, más moderna y eficiente, lo que permite una mejora evidente en tareas de CPU. La Adreno 612 también es superior a la Adreno 610 del Snapdragon 665, y eso salta a la vista en los test en los que necesitamos más potencia gráfica.

¿En qué se traduce esto y cómo te beneficia como usuario? Bien, en los días que hemos estado con el TCL 10 Pro como terminal principal, hemos utilizado redes sociales, navegación web y Spotify de manera intensiva, así como programas de edición de fotos algo pesados con imágenes de 24,6 Mpx en formato RAW.

Hay algún tirón en el software y algún cuelgue de aplicaciones, pero en general, la experiencia ha sido de lo más satisfactoria. Estos procesadores se portan muy bien en tareas del día a día , pero donde más he notado el salto del 665 al 675 ese en la eficiencia térmica.

Utilizando Photoshop Express y juegos en el TCL 10L, el móvil se calentaba. No sabemos si la disipación será mejor en este terminal (el aluminio de los bordes ayuda), pero lo cierto es que el calor del SoC no se nota en ningún momento. Entendednos, el TCL 10L tampoco quemaba en la mano, pero sí notábamos… bueno, eso, que el chip estaba trabajando a tope en juegos como CoD Online. En el TCL 10 Pro, hemos mejorado un poco en rendimiento gracias a la mejor GPU, pero también en eficiencia energética.

Sobre la velocidad de la memoria, sin ser la memoria UFS 2.1 más rápida que hemos visto, sí notamos una evidente mejora respecto al TCL 10L. Ese terminal nos pareció particularmente lento en tareas de copia/lectura en memoria y nos alegra ver que hay una mejora.

Sistema: Android 10 con la capa propietaria de TCL y actualización confirmada a Android 11

Y llegamos a un punto clave de cualquier teléfono. Lo decimos en todos los análisis, pero es que es importante: da igual tener el móvil más potente del mercado porque, sin un buen software, la experiencia no va a ser buena. Aquí tenemos Android 10, lo que significa que tenemos las últimas actualizaciones.

Acompañando a Android 10, tenemos la capa de software de TCL. Aquí siempre va en gustos. Hay usuarios que adoran ColorOS, otros que son fieles a MIUI, a EMUI, a OneUI de Samsung… y aquí tenemos una interfaz «nueva» que toquetea de manera bastante intensiva Android stock, pero que también tiene cositas interesantes que ofrecer.

Lo primero que debemos decir es que la experiencia con el terminal ha sido buena durante estas semanas de uso, sin cuelgues y sin cierres inesperados y abruptos en aplicaciones. Entrando a algunos detalles, tenemos Google Discover y cajón de aplicaciones. Es un cajón muy personalizable ya que automáticamente divide las apps en categorías (algo que hará iOS 14, por cierto), pero que podemos personalizar para que sea un cajón de aplicaciones ‘de toda la vida’.

En la barra de notificaciones tenemos opciones para compartir pantalla con Chromecast y otros dispositivos, una opción para controlar con una mano, podemos activar el modo oscuro desde esta barra, tenemos grabación de pantalla y otras opciones que podemos añadir a este menú.

Las notificaciones se muestran de manera correcta y, además, cuenta con una pestaña lateral que sirve como menú de atajos. Podemos añadir diferentes aplicaciones en acceso rápido u opciones como la regla. Esto se llama Barra Edge y podemos editar su posición para tenerla en uno u otro lateral en la parte superior, media o inferior.

Por otro lado, tenemos un botón en la parte izquierda del terminal que, de manera predeterminada, activa el asistente de Google, pero es algo que se puede personalizar para abrir diferentes aplicaciones.

Algo que no me ha gustado, en absoluto, es el desbloqueo del terminal. En el TCL 10L teníamos un sistema de desbloqueo por huella en la parte trasera que iba bien, así como un desbloqueo por foto que no nos gustó demasiado.

Bien, la cosa no cambia. El desbloqueo por la foto de Google sigue siendo lento porque carga una animación que no hace que el proceso sea fluido y el desbloqueo por huella en pantalla tampoco es el más rápido del mundo.

4.500 mAh que dan para un día de uso intensivo, pero que hay que cargar por la noche

Si nos vamos al apartado de la batería, nos encontramos una batería típica en estas gamas. Se trata de una batería de 4.500 mAh que debería dar un buen rendimiento en el día a día permitiéndonos llegar al final del día con un uso intensivo sin problema.

Y no, no decepciona, aunque se nota que la tecnología de imagen «come» recursos cuando un día estamos viendo mucho vídeo o jugando a videojuegos. No es una locura, pero tenemos unas 7 horas de pantalla en un uso convencional con redes sociales, navegación web y correo, así como aplicaciones que consumen recursos de fondo, como Spotify.

En lo que a la carga se refiere, contamos con un cargador de 18 W incluido en la caja. Por el precio, nos habría gustado ver un cargador de 30 W, pero bueno, al final es el cargador rápido que vemos en otros terminales de gama media.

Según TCL, esto ofrece una carga del 50% en 35 minutos. Nosotros hemos tenido otras mediciones. Realizando la carga con el mismo cargador, en una ocasión el 50% lo obtuvimos a los 34 minutos desde el 3% de batería y el 100% a las dos horas y 14 minutos. En otra ocasión, desde el 1% de batería, 50 minutos el 50% y dos horas 21 minutos el 100%. No entendemos, en la segunda medición, qué pasó entre el 1% y el 50%, pero en el día a día sí hemos visto que la carga era bastante irregular. 

Os dejamos la tabla de carga de esas dos mediciones:

Está lejos de ser la carga más rápida que hemos visto en estos meses. Móviles considerablemente más baratos cuentan con una mejor carga rápida. Lo que no entendemos es por qué hay datos tan dispares tanto en las mediciones segundo a segundo como en el día a día, donde también he notado que unas veces carga antes que otras hasta el 50%. 

Puerto de auriculares y NFC, aunque aquí se notan los recortes con un sonido que no necesita afinar

Vamos con el sonido. Tenemos un único altavoz en la parte inferior del equipo que produce un sonido con volumen considerable. Sin embargo no es de muy buena calidad debido a que faltan tonos medios y por encima del 80% chirría un poco.

Podemos conectar auriculares por el jack de 3,5 mm… y poco más. No hay ningún tipo de ecualizador, Atmos por supuesto tampoco y si conectamos auriculares tampoco tenemos opciones de personalización del sonido. En este aspecto, bastante plano y margen para mejorar.

Si nos metemos con la conectividad, hay mejores noticias. Para empezar, tenemos NFC, que en un móvil de este rango de precio es algo que se espera, pero que bien podría no tenerlo. Así que, buen punto para TCL. No hay nada de 5G, como dijimos hace unos párrafos y el Wi-Fi es ac, o Wi-Fi 5.

También contamos con Bluetooth 5.0, GPS GLONASS y GALILEO y radio FM, así como puerto de infrarrojos en la parte superior, como siguen manteniendo los Xiaomi.

Pone todo de su parte para sorprender con el diseño y la pantalla, y hay usuarios que no necesitan más

Un soplo de aire fresco es la mejor conclusión que podemos sacar del análisis del TCL 10 Pro. Es un terminal que no es perfecto, pero que tiene como gran valor el introducir materiales y unas líneas de diseño premium en la gama media.

Claro, es algo que se paga porque vale sus 449 euros, pero aun así llevar el terminal en el bolsillo deja otras sensaciones, como que está una gama por encima de la suya. Cuando echamos un ojo al procesador, vemos que TCL ha tenido que montar la generación Snapdragon 600, pero al menos es un Snapdragon 675 que ofrece un gran rendimiento en prácticamente todas las tareas y que, aunque no tiene 5G como otros terminales con los que comparte precio (Oppo Find X2 Lite o Mi 10 Lite, este último más barato).

En juegos muy exigentes, no podemos configurar los parámetros máximos o de rendimiento al máximo, pero en el resto de tareas no vais a tener ningún problema. La autonomía también es correcta con unos 4.500 mAh que rinden bien y una carga de 18 W que, por el precio del terminal, nos gustaría que fuera algo más potente.

La pantalla es indiscutiblemente uno de los puntos fuertes del móvil, aunque solo si tenemos el modo NXTVision activado, y la cámara principal ofrece unos buenos resultados. No todo el mundo necesita las mejores cámaras en un smartphone y si queréis un terminal con buen diseño, materiales premium y ligero, así como una pantalla de calidad en la que ver contenido, el TCL 10 Pro es n móvil muy, muy interesante.

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